Moya: “No me gustan los empleados” y la tormenta en redes
El 16 de agosto de 2026, una entrevista sobre inversión y libertad financiera convierte a Diego Moya, fundador de VibeX Academy, en el nuevo azote de las redes sociales. “No me gustan los empleados, quieren trabajar menos, tener fines de semana y vacaciones”, dice. Y remata: “El futuro no va a ser de los empleados”. Las redes estallan.
Entre las críticas, le comparan con otros “gurús” del pelotazo, como Llados, y le acusan de blanquear la precarización. No faltan quien recuerda que el perfil del inversor inmobiliario ya ha pasado por caja con el rescate del SAREB y sus 50.000 millones de dinero público durante el gobierno de Rajoy.
En respuesta, un argumento gana peso: si quiere empleados sin vida, que les dé acciones. Elon Musk lo hizo en SpaceX, donde trabajadores de base llegaron a embolsarse entre 3 y 4 millones de dólares en la salida a bolsa. Alguno, con sorna, calcula que con el 5% del capital hasta sería rentable dormir en la oficina.
Al fondo, la pregunta incómoda: ¿la productividad se consigue con más horas o con mejor reparto de la riqueza? Moya tiene su respuesta. Las redes, también.