Defensa deja sin libranzas a toda la guarnición de Ceuta
El Ministerio de
Defensa ha ordenado cancelar todos los permisos de libranza del personal militar desplegado en Ceuta. La decisión, comunicada el domingo por la tarde a través de la Comandancia General, responde a un aviso del CNI que da credibilidad a un llamamiento difundido en redes sociales para protagonizar un nuevo cruce masivo desde Marruecos. La medida se mantendrá hasta nueva orden, salvo excepciones justificadas.
Tres lecturas de una orden inmediata
La primera lectura es operativa: nadie se mueve. La segunda es política: el Ejecutivo evita que le pillen con la guardia baja en pleno agosto. La tercera, y la que más circula en los análisis escépticos, es la desconfianza: se pregunta si basta con cancelar vacaciones para disuadir un cruce masivo, cuando la reclamación marroquí de Ceuta y Melilla es anterior a este Gobierno, a este episodio y probablemente a todos los que lo han gestionado.
El punto donde el análisis se atasca
La cuestión de fondo no es si los militares descansan o no. Es si la respuesta a una presión migratoria que se anuncia desde redes se reduce a una orden de permiso denegado, y qué dice eso de la capacidad real de reacción. La medida es inmediata; la estrategia, ni se ve. Sobre la mesa queda, además, el recuerdo de que la reclamación marroquí sobre ambas ciudades no es una novedad de este verano: es una constante histórica que ningún expediente de permisos va a resolver.