El rumor de la cesión de Ceuta y Melilla a Marruecos, otra vez sobre la mesa
Si se cumpliera la fecha que algunos manejan, la españolidad de Ceuta y Melilla caducaría en 2027. Esa es la tesis que circula estos días: un acuerdo negociado en silencio, una entrega pactada y un anuncio próximo. Nadie ha confirmado nada. Pero el runrún tiene vida propia y, esta vez, va acompañado de una cronología.
El supuesto mecanismo de presión: 75.000 personas
El relato incluye un detalle que le da apariencia de verosimilitud: la presión migratoria como herramienta. Según esta versión, el envío de un contingente de 75.000 personas a las fronteras sería la palanca para que el Ejecutivo español desbloquee la negociación. La cifra es llamativa. En la práctica, ningún país europeo ha absorbido un flujo así en un episodio aislado, lo que no impide que la amenaza funcione en el plano simbólico.
El precedente invocado: la marcha verde
Los impulsores de la tesis recuperan el término “marcha verde” como advertencia. No es casualidad: la historia de Marruecos incluye un precedente de movilización masiva sobre territorio disputado. Se menciona una fecha concreta, el 16 de septiembre del año pasado, sin que exista constancia pública de ese evento. La analogía sirve para trasladar una idea de fuerza: si no hay cesión, habrá una nueva marcha.
La política española, según el relato
Otra pata de la tesis es institucional. El Tribunal Constitucional declararía la cesión conforme a la Constitución, el Rey firmaría y PP y Vox acabarían aceptándolo por disciplina europea. Es una narrativa que simplifica el funcionamiento del Estado, pero que encaja en la lógica del rumor: todo está atado, solo falta el anuncio.
Lo más desconcertante no es la tesis en sí, sino el eco que genera. Si fuera cierta, estaríamos ante el mayor cambio territorial desde 1975. Si es falsa, habría que explicar por qué se repite con tanta insistencia. Los silencios oficiales, mientras tanto, dejan todo el espacio al rumor.