240.000 euros por un piso «paco» sin reformar en Castellón
¿Cuánto vale un piso que parece sacado de un catálogo de muebles de los años 70? En Castellón, la respuesta es 240.000 euros. Un anuncio de Idealista ha reabierto el debate sobre el precio de la vivienda usada en España: el inmueble se vende sin reformar, con ese estilo que algunos llaman «paco» –muebles macizos, terrazo, distribución anticuada– y, según quien lo ha visto, hasta puede provocar «trastorno pacodepresivo».
Lo que llama la atención no es solo el estado, sino el precio. Por 240.000 euros, el comprador se lleva un piso que necesita reforma integral, en una ciudad donde el principal motor económico, según los datos, es la industria cerámica, el funcionariado y, en menor medida, la recogida de naranjas. No precisamente un polo de altos salarios.
Quienes conocen el mercado inmobiliario español sostienen que el 80% de los pisos en venta tienen un aspecto similar. Es decir, el parque de vivienda usada está mayoritariamente sin actualizar, y los precios no reflejan el coste de la reforma necesaria. El anuncio es sincero: no vende un piso reformado, sino un proyecto. «No te lo venden reformado, te lo proponen para que lo hagas tú», apunta un comentario recurrente.
El resultado: un piso que, tras sumar los 240.000 euros de compra y los 40.000-60.000 de reforma, se acerca peligrosamente al precio de la obra nueva. La paradoja es que, en muchas ciudades, el stock de vivienda vieja sin renovar se vende como si el tiempo no hubiera pasado. Y el comprador, resignado, paga la entrada pensando que, al menos, tendrá un piso «con vida». O no.