El drama de dormir en Barajas y el youtuber de las pulseras
Cada noche, decenas de personas migrantes y sin hogar buscan refugio en el aeropuerto de Barajas. Colchones improvisados, maletas vacías y un olor que quienes lo presencian describen como insoportable. La situación, denunciada en un vídeo que dio la vuelta a las redes, tenía todo para abrir un debate sobre las carencias del sistema de acogida. No fue exactamente lo que ocurrió.
El vídeo lo difundió Cake, un youtuber conocido por sus denuncias callejeras. Pero la conversación pública no se centró en los durmientes, sino en el mensajero. Las críticas llovieron sobre su actitud, su estética y, sobre todo, sus muñecas cubiertas de pulseras. Mientras unos calificaban su estilo de prepotente y lo comparaban con un payaso televisivo, otros señalaban que el 99% de los youtubers españoles comparten ese mismo registro.
La deriva no es inocente. Utilizar el aspecto del denunciante para desacreditarlo es un mecanismo viejo, y en este caso funcionó: el problema de fondo, la falta de alternativas para quienes duermen en Barajas, desapareció del foco. Por el camino quedaron también las pullas políticas, con referencias al “voto” y al “PPSOE” como responsables de una situación que ningún gobierno parece dispuesto a atajar.
Resultado: los que duermen en Barajas siguen ahí. Y el vídeo que debía remover conciencias acabó convertido en meme sobre la cantidad de pulseras que lleva su autor. La próxima noche en el aeropuerto, el olor seguirá siendo insoportable, aunque nadie lo filme.