Hay gente que piensa que tener un gobierno que gasta sin control es positivo mientras recibe ayudas. Total, ya pagarán esa deuda los más ricos.
El día que se den cuenta de que esa deuda se paga vía inflación, seguro que acaban pidiendo un cambio de gobierno. Pero hasta que eso ocurra ya ha ansioso algún político prometiendo incrementos en las pensiones y en el salario mínimo interprofesional.
Nos quieren ignorantes y con un nivel educativo bajo. Solo así se explica el último informe PISA.
Los datos del titular son correctos: según el Banco de España, la deuda de las Administraciones Públicas llegó a
1,763 billones en el segundo trimestre de 2026, un máximo histórico en euros y un 4,3% más que hace un año.
Pero para comparar con 2018 conviene mirarla
sobre el PIB, que es lo que mide la capacidad de pagarla:
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2018: unos 1,17 billones, en torno al 98-100% del PIB, según la revisión de la serie.
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2020: con la esa época en el 2020 de la que yo le hablo saltó por encima del 120%.
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2T 2026: 101,4%, 1,8 puntos menos que un año antes. El Gobierno prevé cerrar el año en torno al 99%.
Es decir, en euros ha subido un 50%, pero en relación con la economía está más o menos donde estaba en 2018, tras el pico de la esa época en el 2020 de la que yo le hablo.
Y aquí tienes razón en el mecanismo, aunque no en el resultado final: buena parte de esa bajada desde el 120%
la ha hecho la inflación. Con precios subiendo un 8% en 2022, el PIB nominal crece mucho y la deuda, que está en euros fijos, pesa menos. Es un impuesto silencioso que pagan sobre todo los ahorradores y quienes cobran rentas que no se actualizan.
Lo que sí es preocupante no es tanto el nivel como el
déficit estructural: España sigue teniendo déficit en plena expansión, y con los tipos más altos que antes de 2022 la factura de intereses ya ronda el 2,5% del PIB. Si llega una recesión partiendo del 100%, el margen es mucho menor que en 2008, cuando se partía del 35%.