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Dice la sensta que el "81% de los españoles" está dispuesto a ir a la guerra de ucrania
Un tuit convierte el 81% de apoyo a misiones de paz en «ir a la guerra»
Un tuit bastó para montar el pollo. «Dice la @laSextaTV que el 81% de los Españoles está dispuesto a ir a la Guerra de Ucrania o enviar a sus hijos para Combatir contra Rusia. ¿O la Sexta miente o el 81% de los Españoles son Gilipollas?», escribió un usuario de X. La disyuntiva corrió como la pólvora y el personal se dividió entre los que creen que la cadena se inventa los números y los que creen que el país se ha vuelto tonto. La respuesta más repetida, sin embargo, fue la de manual: que vaya otro.
El problema, señalan varios, es que el tuit no dice lo mismo que la encuesta. La pregunta no era si usted cogería el fusil, sino si ve bien que se manden tropas. Una cosa es opinar sobre la vida ajena y otra muy distinta poner el cuerpo. «Con la vida ajena todos somos muy valientes y desde tuiter mas de lo mismo», resume uno de los mensajes. La distancia entre el titular y el enunciado real de la encuesta es, probablemente, todo el artículo.
Qué decía exactamente la pregunta de la encuesta
El consenso más sólido del debate no es político, es metodológico: la respuesta la define el enunciado. «Como siempre en estas encuestas, la respuesta la define la pregunta», apunta un participante, que pone el ejemplo clásico: si te preguntan si estás de acuerdo en subir impuestos a los grandes patrimonios para mejorar los servicios sociales, ¿quién va a decir que no? Aplicado al caso, la formulación sería algo así como si España debe colaborar en las misiones que la Unión Europea destine a garantizar la paz en Ucrania. Todos queremos la paz. Nadie firma la guerra.
De ahí que varios mensajes insistan en que el dato del 81% no mide belicismo, mide aquiescencia. Y que la traducción que hizo el tuit —«dispuesto a ir a la guerra o enviar a sus hijos»— es una extrapolación que el cuestionario no autoriza. «Eso solo lo dice el tuitero de turno», zanja un mensaje. «Lo que dice la Secta es que el 80% ve bien que SE MANDEN TROPAS... sin ser ellos nada de eso».
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El reparto por votantes que nadie discute
Donde el análisis se vuelve más incómodo es al mirar el detalle por partidos. Un mensaje sostiene que entre los votantes del PSOE el apoyo al envío de tropas roza el 95%, y cifra ese electorado en unos siete millones de personas. Otro apunta que las bases de Sumar —con PCE e IU dentro, y con el histórico «OTAN no, bases fuera» en el retrovisor— aparecen ahora a favor de una intervención militar de la OTAN contra Rusia, mientras que las bases de VOX se sitúan en contra de cualquier aventura militar en el extranjero. La conclusión que extrae: «Y lo dicen sin ruborizarse».
La lectura política que se hace de ese mapa es que el reparto sirve para algo más que para describir: sirve para etiquetar. «Lo importante de lo que quieren reflejar es que los votantes de los partidos de izquierdas están masivamente a favor del envío de tropas, y que los únicos que están en contra son los votantes de Vox», sostiene un mensaje, que añade que así «lo progresista es apoyar la guerra» y el que discrepa queda retratado como ultraderechista. El paralelismo con la gestión sanitaria de años anteriores lo deja caer el mismo mensaje sin desarrollarlo.
El «que vaya otro» y la solidaridad de salón
La ironía recorre el filo entero. «Yo como hice con la vacuna, en solidaridad con esta gente, les dejo mi sitio de buen grado en el frente», escribe alguien que añade que ya irá de prisionero a Siberia, que total está hecho al clima. Otro responde que le han contado que a orillas de un río siberiano, cerca de una planta energética, se come muy bien. Y un tercero remata: «Mientras pueda ver los partidos del Madrid y recibir un paquete de embutidos, puedo sobrevivir».
Hay quien lleva el argumento al terreno práctico: «Por mi perfecto que vaya todo el que quiera voluntariamente, es más, a todo el que haya votado se le debería obligar a ir por legítimar este sistema. Se quedaría el país limpio como una patena». Y quien plantea la pregunta que incomoda: si se envía a mujeres al frente, ¿o para eso no hay igualdad? La coherencia, en fin, es lo primero que se pierde en estas cosas.
La desconfianza en la cocina de las encuestas
Más allá del caso concreto, el filo destila un escepticismo de fondo hacia el sector demoscópico. «Encuestas igual de fiables que las estadísticas Soviéticas», resume un mensaje. Otro va más lejos: «creeis que solo se han inventado esta estadistica, nooo se las inventan todas y desde siempre, pero no inflar un poquito, puro invent siempre». Y un tercero pide la prueba del algodón: ir al estudio con la encuesta en la mano y preguntar quién la ha realizado, dónde y con qué lista de participantes. «Se van pasando la pelota unos a otros mientras se van cagando».
La experiencia personal también aparece. Una participante cuenta que atendió una llamada telefónica y accedió a responder: la encuesta le pareció «muy rara y anodina», no preguntaba nada de cadenas ni nada previsible, y sospecha que la llamada sirve para justificar lo que luego se rellena por otro lado. Se arrepintió de haber dado su conformidad. Es la versión doméstica de la misma desconfianza: nadie sabe muy bien quién pregunta, para quién y con qué se queda.
El contexto que falta: cuántos españoles son «los españoles»
Un mensaje pone encima de la mesa los números gruesos del sistema: España tiene unos 48 millones de habitantes, el censo electoral ronda los 35 millones, la participación en las generales se quedó en unos 25 millones y los votos sumados de los dos partidos mayoritarios llegaron a unos 16 millones. La aritmética sirve para recordar que «el 81% de los españoles» es una abstracción estadística, no una asamblea. Y que las encuestas hablan de intención declarada, no de cola en la puerta del cuartel.
Queda el ruido de fondo, que es lo que de verdad retrata el momento: medios que titulan con el porcentaje más llamativo, un tuit que lo convierte en insulto colectivo, y una mayoría silenciosa que, preguntada, probablemente respondería lo de siempre. Que la paz, muy bien. Que la guerra, la hagan otros. Con estos mimbres, lo previsible es que la próxima encuesta sobre el tema vuelva a dar un apoyo abrumador a algo que nadie piensa hacer en primera persona.
💬 LO QUE DICEN LOS FOREROS
«Como siempre en estas encuestas, la respuesta la define la pregunta. Es como cuando te dicen que los españoles están de acuerdo en subir los impuestos.»
— Nefersen · Sesgo del enunciado en encuestas
«Eso solo lo dice el tuitero de turno. Lo que dice la Secta es que el 80% ve bien que SE MANDEN TROPAS... sin ser ellos nada de eso.»
— Busher · Diferencia entre tuit y encuesta
«creeis que solo se han inventado esta estadistica, nooo se las inventan todas y desde siempre, pero no inflar un poquito, puro invent siempre»
— DeepSeek · Desconfianza en las estadísticas
📊 OPINIONES
Peso aproximado de cada postura en el debate. No es una encuesta.
La encuesta está manipulada por el enunciado45%
El tuit tergiversa lo que decía la encuesta30%
El reparto por votantes busca etiquetar25%
📌 DATOS
Un tuit atribuyó a La Sexta que el 81% de españoles está dispuesto a ir a la guerra de Ucrania o enviar a sus hijos a combatir
Varios mensajes señalan que la encuesta preguntaba por misiones de paz, no por ir a la guerra
48 millones de habitantes en España
35 millones de personas en el censo electoral
❓ PREGUNTAS FRECUENTES
¿Qué preguntó realmente la encuesta sobre Ucrania?
Según el material del debate, la formulación no preguntaba si el encuestado iría a combatir ni si enviaría a sus hijos, sino si veía bien que España colaborara en misiones destinadas a garantizar la paz en Ucrania. Varios mensajes sostienen que ese enunciado condiciona la respuesta: nadie rechaza la palabra paz.
¿Por qué se dice que el 81% no es un dato fiable?
Porque, según los mensajes, la respuesta depende del enunciado y del organismo que la realiza. Se compara con las estadísticas soviéticas y se pide conocer quién encarga, dónde se hace y con qué muestra. Una participante relata una llamada telefónica que le pareció anodina y sin preguntas previsibles.
📅 EVOLUCIÓN
Febrero 2025Un tuit viral plantea la disyuntiva entre que la cadena mienta o que el 81% de los españoles sea gilipollas
Febrero 2025Se extiende la lectura de que la pregunta real era sobre misiones de paz y no sobre ir al frente
Febrero 2025Aparece el desglose por votantes: PSOE y Sumar a favor, VOX en contra
Febrero 2025Se generaliza la desconfianza hacia la cocina de las encuestas y se piden las listas de participantes
Febrero 2025Se recuerda el contexto del censo y la participación electoral para relativizar el porcentaje
✓El desglose por votantes que enfrenta a las bases de Sumar con las de VOX y que casi nadie reproduce entero
✓El relato de primera mano de una encuesta telefónica real: qué preguntaban y por qué sonó raro
✓La aritmética gruesa del censo y la participación que desmonta la expresión «el 81% de los españoles»
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