El 70% ve el absentismo como grave: ¿realidad o campaña?
¿Está España ante un problema real de absentismo laboral o ante una campaña de la patronal para endurecer las bajas? La última encuesta de La Sexta revela que más del 70% de los españoles considera el absentismo un problema "muy o bastante grave". Pero los datos económicos cuentan una historia más matizada, y no todo el mundo está de acuerdo en que el problema sea tan acuciante como lo pintan.
Los datos detrás de la percepción
Según un informe de Randstad Research del primer trimestre de 2026, la tasa de absentismo en España se sitúa en el 7,2% de las horas pactadas perdidas. De ese porcentaje, 5,6 puntos corresponden a incapacidad temporal, es decir, bajas médicas justificadas. Solo una fracción menor corresponde a ausencias sin justificar. Este dato sugiere que la mayor parte del absentismo está vinculado a enfermedad real, no a simulación. Sin embargo, la percepción social —alimentada por anécdotas y casos llamativos— tiende a sobredimensionar el fraude.
El propio barómetro mide percepción, no causas ni fraude. Como señala un análisis del IVIE, "el barómetro mide percepción, no causas ni fraude". Y esa percepción está muy influida por la experiencia directa de tener que cubrir a compañeros ausentes, algo que genera malestar y alimenta la idea de que el absentismo es un problema generalizado.
La brecha público-privada y las "bajaciones"
En el debate subyace una tensión entre el sector público y el privado. Se argumenta que el absentismo en la administración pública es más difícil de controlar, mientras que en la empresa privada los despidos funcionan como correctivo. Pero la realidad es más compleja: las mutuas tienen incentivos para gestionar las bajas de forma rentable, y se critica que "las mutuas ganan dinero metiéndose en las bajas". El término coloquial "bajaciones" refleja la sospecha de que algunos trabajadores alargan las bajas médicas sin causa justificada, aunque los datos no permiten cuantificar ese fenómeno con precisión.
Salarios bajos y descontento: el caldo de cultivo
Detrás del absentismo también están los salarios estancados. Desde 2012, el poder adquisitivo de los trabajadores no ha dejado de erosionarse. "Cuando te pagan una mierda, estás mejor en casa", resume una corriente de opinión. La falta de compensación adecuada y unas plantillas ajustadas —donde dos personas hacen el trabajo de diez— generan desmotivación y, en algunos casos, absentismo. No se trata solo de fraude, sino de un contrato social roto: trabajar ya no garantiza un techo ni cubrir lo básico.
El contexto demográfico y laboral
El envejecimiento de las plantillas también juega un papel. Según datos del INE, en el primer trimestre de 2026 el 48% de la población activa en edad de trabajar estaba desempleada, y entre los 55 y 67 años la cifra alcanza el 72%. Estos trabajadores mayores tienen más probabilidades de enfermar y necesitar bajas más prolongadas. Las listas de espera en la sanidad pública, especialmente en comunidades gestionadas por el "partido fribolístico" (alusión crítica al PSOE), agravan la situación: gente de baja durante meses por no poder acceder a tratamientos a tiempo.
En definitiva, la encuesta de La Sexta revela una preocupación mayoritaria, pero conviene no confundir percepción con realidad. Reducir el absentismo generalizando recortes en prestaciones castigaría por igual al enfermo real y al simulador. Como dicen algunos: "Las clases extractivas se preocupan de que los remeros no le den fuerte al remo". Mientras tanto, la mayor parte de los españoles sigue remando, aunque cada vez le cueste más llegar a fin de mes.