Según el Tratado de Utrech, no se contemplan más aguas para Gibraltar que las del puerto. En la época en que se firmó el tratado (1714) no existía el concepto de aguas territoriales y por ello cualquier buque podía acceder libremente a su puerto. Tras instaurarse el concepto de aguas territoriales tanto Gibraltar, Ceuta o Melilla seguían sin aguas territoriales propias pero obviamente el acceso a su puerto debía de ser permitido. Así estábamos hasta que basándose en un tratado marítimo suscrito tanto por España como por Reino Unido (si, somos así de tolays), el Reino Unido se arrogó 3 millas de aguas territoriales en Gibraltar, en contra de la interpretación de España. España no se ha atrevido a hacer lo mismo en Ceuta, Melilla, y los peñones e islas del norte de África y también existen discrepancias con Jovenlandia sobre la delimitación de las aguas territoriales. Además Jovenlandia, como mo podía ser de otra manera ha declarado, aunque no recuerdo si ya lo ha oficializado, unas aguas territoriales extendidas al máximo posible, casi llegando al Báltico 🙂. En Canarias Jovenlandia no reconoce prácticamente nada de aguas españolas y pretende que las aguas interiores del archipiélago sean suyas no se si en su totalidad o casi todas. Aquí también hay conflicto con España que como es obvio no reconoce eso, al menos por ahora, no se si el pegasus dará para tanto. Las aguas en torno a las Canarias son importantes de cara a la explotación de los recursos naturales de los fondos marinos.