Bronca por el vallazo al poli, Ceuta y el año mil que viene
El vídeo sigue ahí, pero ya nadie discute el vídeo. Aclarado que la protesta era por la vivienda y que iba camino de un congreso inmobiliario, el hilo hace lo de siempre: se parte. Unos se quedan en la valla, otros saltan a Ceuta, otros a las elecciones y los últimos, directamente, al año mil. Cuarenta mensajes y el asunto del principio convertido en excusa.
Qué se ha sabido
Lo primero es el motivo. Un participante sitúa la convocatoria en la vivienda, con los manifestantes camino de un congreso inmobiliario y la policía cerrándoles el paso:
«De la vivienda, iban a un congreso inmobiliario y la policía evidentemente les ha cerrado el paos». Preguntado de qué era la mani, la respuesta es esa y punto: no hay cartel, no hay convocante, no hay cifra de asistentes.
Del vídeo, lo único que se concreta es un instante. Otro forero marca el
segundo 36: la valla que cae sobre un agente con casco y chaleco acolchado y que acaba igualmente en el suelo. Nada más. Ni heridos, ni partes, ni detenciones.
Y luego está la comparación. Un participante sostiene que en Ceuta la respuesta había sido mucho más contundente, con gases y porras, y reprocha que aquí la policía se quedara quieta. Lo cuenta sin traer ninguna fuente. Es el reproche que más se repite en estas páginas del hilo.
La tercera pieza que entra es una profecía. Un forero pega un texto sobre el año que sigue al año mil: torres de Babel, campos vacíos, bárbaros dentro de la ciudad y grandes incendios. Don Juan de Austria responde que
«es bestial como acierta en el lenguaje de la alta edad media».
Por ahí se cuela una propuesta que un participante atribuye a Trump —
5.000 dólares a cada estadounidense para que le voten—, sin verificación de ningún tipo. Otro forero habla de protestas en Madrid y Valencia y de casi nada en Barcelona y el País Vasco, y afirma que fuera de España solo se mueven Bélgica y Francia, sobre todo Francia.
Dónde está la bronca
Dos peleas, y ninguna es sobre el vídeo.
La primera es cuánto pesa la valla. Unos recuerdan que una valla de esas, si te pilla de improviso, golpea fuerte. Otros lo dejan en anécdota y casi se ríen:
«El poli caído no tiene ganas de pillar una baja...», escribe uno. La broma gana terreno. Al vídeo se le acaba llamando concierto: «Pedazo de MAIDEN que nos estamos tragando en la UE...».
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La segunda pelea es la policía. Aquí el argumento es que la pasividad no es casualidad, sino que forma parte de algo, y se cruza con la lectura electoral:
«La izquierda ya está calentando la calle para cuando llegue la derecha», dice un forero. Otro sostiene lo contrario, que es el propio Gobierno de izquierdas el que tiene la calle en su contra. Los dos bandos coinciden en una cosa: que esto no es espontáneo. En quién lo dirige, no.
Luego entra quien no quiere hablar de política y sí de aguante:
«Yo no justifico la violencia pero este país está para eso y más de lo que ocurre en Francia. Aquí la gente sale muy poco para lo que pasa». Y enumera: vivienda, empleo, salarios, impuestos, formar una familia, montar un negocio sin que te crujan. Es el mensaje que más se sale del guion del hilo.
Qué cambia respecto a antes
Que el asunto ha dejado de mirarse en la calle y se mira en el calendario. Ya no se discute si hubo disturbios, sino qué viene después. Hay quien sostiene que la recesión por la guerra de Irán es inminente y hay quien responde que no llega, y que ojalá sea solo la crisis económica de siempre.
Llegan las listas de lo que se avecina. Un forero vaticina:
«Primero congelará pensiones y sueldos, y antes pondrá peajes en autopistas y autovías, aumentará y pondrá impuestos varios». Otro avisa de que quien baje el sueldo a los funcionarios no se libre de lloros. Y otro más pone fecha americana: Trump será barrido en un mes, y a quien gane las próximas elecciones le pasará lo mismo, por motivos que se le escapan. Otra lectura con calendario: Irán quiere hacerle perder las midterms a Trump, aunque después habrá acuerdo.
La frase que se repite sin firmar es que conviene algo de crispación. Un participante recuerda que
«Nos conviene que haya algo de crispación» lo dijo alguien estando en un gobierno, antes de unas elecciones, y lo deja caer como quien no quiere la cosa.
El año mil, mientras tanto, sigue ahí. Nadie ha cerrado si el hilo va de una valla o del fin de un ciclo.