Regularización exprés: 900.000 solicitudes, dos tercios de Latinoamérica y Colombia al frente
El proceso de regularización extraordinaria abierto por el Gobierno ha desbordado todas las previsiones. Apenas arrancado, ya acumula 900.000 solicitudes, muy por encima de los 500.000 inicialmente estimados. De ellas, dos tercios corresponden a ciudadanos latinoamericanos, con Colombia a la cabeza: es el país de origen del mayor contingente, seguido de Marruecos (14%), Venezuela (10%) y Perú (9%). Los datos, aún provisionales, dibujan un fenómeno migratorio que no da tregua.
El contraste entre las cifras oficiales y la realidad sobre el terreno es evidente. Mientras el Ejecutivo aseguraba que la cifra se movería en medio millón, el registro real casi dobla esa previsión. Y el plazo para presentar solicitudes sigue abierto. La presión sobre las ciudades empieza a notarse: como señala algún análisis, localidades como Valencia, con menos de 900.000 habitantes, verían duplicada su población si todas las solicitudes prosperaran. Una exageración retórica que, sin embargo, ilustra la magnitud del reto.
Para hacer frente a la integración, el Gobierno ha anunciado un plan dotado con 505 millones de euros, que incluye formación, empleo y aprendizaje de lenguas cooficiales. Una inversión necesaria, pero que probablemente se quede corta si el ritmo de llegadas no se modera. El dato que descoloca: dos de cada tres solicitantes ya hablan español. La barrera idiomática, que solía ser el principal obstáculo, aquí no existe. El desafío es otro.