Otra opción es asumir que el sorteo está manipulado y los excesos, o defectos, de aparición de un número se compensan, más pronto que tarde, evitando, o provocando, activamente su salida de bombo. En ese caso, Svl no debería apostar al 14 sino al 9.
Es posible, claro, pero el que sea posible no implica que tenga utilidad para construir una estrategia.
Es, desde luego, posible que el próximo sorteo de Navidad el número premiado termine el 8, pero el que sea posible que el número premiado termine en 8, no indica que sea una buena estrategia, o que sea una estrategia, el comprar números de lotería terminados en 8
La cosa es que también es posible que el número premiado termine en 6, o en 3 o en 9.
La construcción de una estrategia exige encontrar escenarios no solo posibles sino más probables que otros escenarios también posibles.
Una manipulación típica de una lotería, causada por intereses económicos, con el objetivo de ganar fraudulentamente ese sorteo, se basa en alterar la probabilidad de los diferentes resultados haciendo que sean más deterministas de lo que deberían ser o incluso haciendo que sean completamente deterministas.
Pongamos que el manipulador hace que el '12' tenga mayor probabilidad de aparecer que la que debería o hace que, directamente, el número premiado sea el 45.236
La idea de la estrategia del 'retorno a la media' se basaría en que el manipulador, durante su manipulación, distorsiona en un sentido el azar, y luego, para borrar las huellas de esa distorsión, por así decirlo, se vería obligado a distorsionar al azar en la dirección contraria para que no queden restos estadísticos de su fechoría.
La objeción aquí es que la manipulación inicial puede hacerse sin dejar huellas: por ejemplo pueden favorecer la probabilidad del '12' o del '19' o elegir al azar qué numero va a ser favorecido. Pueden comprar, completamente al azar un número de lotería, por ejemplo el 13.455 y luego lograr que salga premiado precisamente ese número 13.455 que han comprado al azar.
Lo único importante es que haya una relación determinista que solo ellos conocen pero esta relación puede construirse sin que deje ninguna huella.
Otra objeción es que aunque borren el sesgo de su manipulación en la estadística a largo plazo, las huellas de su manipulación quedarían registradas e imborrables ya que se conservan los resultados de cada sorteo pasado.
Puede ocurrir, en el sentido de que es posible, que el manipulador, en lugar de elegir los números de su manipulación al azar, esté obligado a seguir cierta pauta que deje restos, pero no parece que esto permita construir una estrategia porque hay, en principio, millones de posibles pautas a las que podría estar obligado y no sabemos cuál es más o menos probable.
Podría ocurrir, por ejemplo, que el manipulador, además de 'cargar' un número, no eligiese al azar ese número, sino que estuviese forzado, por algún misterioso ritual, a que ese número sea el número con que termina el teléfono de la chica que haya conocido ese fin de semana.
Estas cosas, en principio, son posibles pero nunca podríamos saberlo ni crear una estrategia basándonos en imaginarlas como posibles.