La semilla del guerracivilismo es negativa pero a la vez tiene un efecto positivo. A parte de los chemsenschem bestiales donde la realidad se distorsiona, que sé que ha de ser una situación a ratos muy cruda, esta distorsión a conciencia que les obligan a plantar a estos agentes del sistema no se sostiene por el vicio intrínseco, que no ha de ser loable pero al menos sí considerado personal, sino por intereses externos donde muchos agentes confluyen para que una persona como la que nos ocupa, a la que no hay que negar una sensibilidad para la, aunque algo hueca, estética y, yo creo que debido a su crianza en el medio, cierta capacidad técnica para la fotografía y el encuadre (que para aprenderte la ley de los 3 cuartos y los 2 tercios si mezclas interés y cuatro minutos ya lo tienes, también es verdad), sea capaz de desgarrar aún más la polaridad en la que se está trabajando. Cualquiera con criterio se da cuenta de esto. El problema es cuando, de lleno en el problema matemático, pero dentro de él, porque se ha eliminado la posibilidad de observarlo desde fuera, tienes que elegir un más o un menos para una alianza que te proteja de los de la otra opción. Y desde fuera no hay más ni menos. Ves sólo división. Ves sólo división que además interfiere con el problema, porque, aún no siendo la operación correcta, sólo lo alarga. Y nada más se beneficia entonces el que depende del tiempo que se tarde en descubrir la broma. Esta actitud enferma es mucho más peligrosa de lo que creéis.