El Plan Marshall versión Oriente Medio: Washington propone un fondo de 300.000 millones para Irán
EEUU ha planteado la creación de un fondo internacional de al menos 300.000 millones de dólares para la reconstrucción de Irán, según el memorando de entendimiento que se firmará el próximo viernes. La paradoja: tanto Trump como su vicepresidente Vance han negado públicamente que el dinero salga de arcas estadounidenses. “El acuerdo dice que no recibirán ni un solo centavo de dinero estadounidense”, aseguró Vance en Fox. Lo mismo reiteró Trump desde el G-7. Un fondo “internacional” que, en la práctica, significaría que otros países –aliados europeos, China, Rusia, monarquías del Golfo– carguen con la factura.
¿Quién paga realmente la reconstrucción?
Teherán ha exigido desde el inicio de las negociaciones compensaciones por los daños de una guerra que no inició. Y Washington parece dispuesto a concedérselas… siempre que el dinero lo ponga la comunidad internacional. La jugada tiene lógica geopolítica: normalizar a Irán sin coste directo para el contribuyente estadounidense, pero el escepticismo se extiende. “Primero quisieron que pagáramos la guerra; ahora quieren que paguemos la reconstrucción”, resume una posición crítica. El fondo sería una victoria para los ayatolás, que obtendrían financiación masiva sin condiciones claras.
El negocio de la guerra y la paz
Las acusaciones de lucro no se han hecho esperar. Se señala que el círculo cercano a Trump habría aprovechado los vaivenes del conflicto para especular en bolsa: comprar antes de anunciar paz, vender antes de anunciar bombardeos. Un patrón que, según los críticos, se ha repetido hasta que el mercado dejó de reaccionar a los tuits. Ahora que la volatilidad se agota, toca que “otros paguen la fiesta”. La Casa Blanca lo niega, pero la sombra del conflicto de intereses planea sobre el acuerdo.
¿Aceptará el resto del mundo poner 300.000 millones sobre la mesa mientras EEUU se lava las manos?