El Barcelona juega otra liga: 1.195 millones contra 60
¿Se puede competir contra un rival que ingresa veinte veces más que tú? Esa es la pregunta que deja la temporada 2026-27 de La Liga, donde el FC Barcelona parte con 1.195 millones de euros de ingresos de explotación previstos y una masa salarial de 636 millones, mientras el Real Racing Club, recién ascendido, maneja un presupuesto cercano a los 60 millones. La brecha no es deportiva: es contable.
Cuánta diferencia de presupuesto hay entre el Barcelona y el Racing
Un orden de magnitud. La ratio entre ambos clubes ronda el 20 a 1, y solo la partida de personal del campeón multiplica por diez el presupuesto completo de su rival. Con esas cifras, el mercado de fichajes deja de ser una competición y pasa a ser una formalidad administrativa. Hay quien plantea corregirlo con una tasa fuerte a los clubes ricos que financie la llegada de estrellas a los modestos; el argumento en contra es que ninguna gran liga europea ha aceptado nunca un mecanismo así. El desglose completo, partida a partida, no deja mucho margen a la interpretación.
Por qué el negocio prefiere dos gigantes a veinte aspirantes
Existe una explicación incómoda: concentrar la rivalidad en dos o tres clubes multiplica los ingresos. El producto no se vende por la incertidumbre del resultado, sino por la intensidad de la enemistad. Cuanta más bilis acumulada en el mismo par de escudos, más audiencia, más derechos y más patrocinios. Descentralizar ese antagonismo sería, desde esa lógica, ir contra el propio negocio. Y de fondo planea una sospecha recurrente en cada jornada: que los desequilibrios no se cocinan solo en los despachos, sino también sobre el césped, sin que exista resolución firme que lo confirme.
Qué pasa en las otras grandes ligas europeas
España no es la excepción, es la norma. El Bayern de Múnich acumula doce títulos alemanes y solo uno se le escapó, el del Leverkusen, desde 2013. En Francia manda el PSG; en Italia, la Juve primero y el Inter después; en Portugal, tres clubes se reparten el pastel. La Premier League se cita siempre como contramodelo, aunque también acaba concentrando el título. La receta que algunos defienden para La Liga es quirúrgica: dejar la competición en quince equipos.
Quedan la Copa, a partido único, y la Champions como consuelo anual. Y queda el plan infalible para devolver la emoción: menos equipos en la liga. No mejor reparto, no mejor fútbol. Menos. Eso sí que es igualar por abajo.