La deuda de Estados Unidos rompe los 40 billones con el bono a 30 años en el 5,3%
La deuda pública de Estados Unidos ha superado por primera vez la barrera de los 40 billones de dólares. El endeudamiento bruto equivale ya al 124% del PIB, con el bono del Tesoro a 30 años cerca del 5,3%, un nivel que no se veía desde 2007. Los números hablan de una economía financiándose cada vez más caro justo cuando la administración de Donald Trump prometía controlar el déficit.
Los mercados no se fían y la rentabilidad exigida a los títulos a largo plazo sube sin freno. La causa no es solo la inercia de la deuda pública: la fiebre por la inteligencia artificial ha llevado a las grandes tecnológicas a endeudarse de forma agresiva, y ese extra de emisión de bonos corporativos presiona los tipos al alza. El primer intento de atajar el gasto, una comisión creada por Trump, se desmontó en menos de un mes.
No todo el análisis es catastrofista. Se recuerda que la deuda americana preocupa desde la guerra de Vietnam y que el sistema ha aguantado. Pero hay un detalle incómodo: los países empiezan a no tragarse tanto papel y se deshacen de deuda estadounidense. La comparación con Europa también sale gratis: hay quien señala que Francia y la UE están peor, con treinta puntos más de deuda media y sin plan serio.
Las cifras concretas circulan: unos 4 billones de dólares añadidos al pasivo desde que Trump volvió al Despacho Oval, y el bono a 10 años asomando al 5%. Las propuestas de financiación alternativa no faltan, incluso alguna que pasa por pedir dinero a Elon Musk, aunque suena mejor como chiste que como plan.