El hijo de Prigozhin monta un narcoimperio en África: 500 millones al año en oro ilegal
Cuando el Grupo Wagner parecía un cadáver empresarial tras la muerte de su fundador en 2023, su hijo mayor ha resucitado el negocio en la sombra. Pável Prigozhin, al frente de unos 500 mercenarios que rechazaron integrarse en el Cuerpo Africano del Ministerio de Defensa ruso, controla ahora las minas de oro de Ndassima, en la República Centroafricana, con una facturación estimada en 500 millones de dólares anuales. Pero no se queda ahí: el grupo ha montado su propio cártel de la droga, especializado en el contrabando de estupefacientes.
El oro de Ndassima y la escisión de Wagner
La muerte de Yevgueni Prigozhin en 2023 dejó un vacío que Moscú intentó llenar absorbiendo los activos exteriores de Wagner bajo el paraguas del Ministerio de Defensa. Sin embargo, alrededor de medio millar de veteranos optaron por la vía independiente, manteniendo el control sobre las lucrativas minas de Ndassima, en el corazón de Centroáfrica. Con ingresos que rondan los 500 millones de dólares, estas operaciones ilegales de extracción de oro constituyen la principal fuente de financiación del nuevo imperio.
Un cártel de la droga con pasado militar
La diversificación no se ha hecho esperar. Según la información disponible, el grupo ha creado su propia red de narcotráfico, utilizando las rutas y la logística heredadas de Wagner para mover estupefacientes. La combinación de experiencia militar y control territorial convierte a esta organización en un actor singular en el crimen organizado africano, compitiendo directamente con otros carteles y grupos armados.
¿Hasta dónde llegará este imperio criminal sin la cobertura oficial rusa? Mientras, los gobiernos de la región observan con inquietud cómo la sombra de Prigozhin se extiende de nuevo.