España vive el verano más caluroso desde que hay registros: 24,5ºC de media
La Agencia Estatal de Meteorología lo confirma: la temperatura media entre el 1 de junio y el 15 de julio ha sido de 24,5ºC, 3,3 grados por encima de la media histórica. Supera por casi medio grado el anterior récord, marcado en 2024. Y eso que solo llevamos mitad de la canícula: ya han caído dos olas de calor, una a finales de junio y otra a principios de julio.
El debate tras el dato: la incomodidad de un récord incómodo
Los números son tozudos, pero no faltan quienes ponen en duda la fiabilidad de las series históricas. «Desde que hay registros —dicen algunos—, que no es tanto si se compara con la era preindustrial»; otros recurren a la memoria de los abuelos que segaban bajo un sol de justicia sin pedir aire acondicionado. Ironías aparte, la ciencia es clara: el cambio climático no entiende de escepticismo veraniego.
La política también se calienta
El término «Estado español» usado por la fuente original levantó ampollas entre quienes ven en él una carga ideológica. El calor extremo no discrimina entre sensibilidades, pero la discusión se enreda en etiquetas políticas: sequía, franquismo, pertinaz. Mientras, el mercurio sigue subiendo.
La evidencia está ahí: dos olas de fuego en quince días, y el récord no para de escalar. Que los argumentos se derritan con el termómetro es una cuestión de clima, no de ideología.