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El festival de san sebastián rechazó 'la infiltrada', el filme sobre eta que gano el goya
San Sebastián rechazó 'La infiltrada', la cinta sobre ETA que ganó el Goya
¿Por qué un festival de cine rechaza una película que después arrasa en los premios nacionales? El caso de 'La infiltrada', el filme sobre una agente que se infiltró en ETA, ha reabierto la vieja herida del País Vasco. Rechazada en el Festival de San Sebastián, la cinta se llevó después el Goya, y el contraste entre ambos veredictos ha encendido el debate sobre qué relato se premia y cuál se silencia. La discusión, que se prolonga durante 603 días, mezcla cine, memoria y política.
Qué cuenta 'La infiltrada' y por qué San Sebastián la dejó fuera
La película narra la historia de una mujer que se infiltró en la banda terrorista y que, según el relato que circula, tuvo que trabajar el triple cobrando la mitad en un entorno hostil. El festival donostiarra, uno de los escaparates más importantes del cine español, no la incluyó en su programación. Meses después, la Academia le entregó el Goya. Esa doble vara de medir —rechazo en el certamen, premio en la gala— es el núcleo del asunto.
Hay quien sostiene que el festival funciona como caja de resonancia de un relato concreto y que una cinta que incomoda a ciertos sectores políticos queda fuera por cálculo, no por calidad. Enfrente, la versión oficial habla de criterios artísticos y de selección. El resultado es que la película ha acabado siendo más comentada por lo que la rodea que por lo que cuenta.
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El Goya como campo de batalla política
La gala de los Goya se ha convertido en un termómetro del pulso cultural. Cuando el premio recae en una cinta que incomoda, se la acusa de relato; cuando recae en otra que complace, se la bendice como arte. La palabra 'relato' aparece una y otra vez, aplicada a todo: al cine, a la memoria histórica y a la propia Transición.
Una corriente del análisis señala que existe una asimetría: las películas sobre ETA se cuentan con cuentagotas, mientras que sobre la Guerra Civil y el franquismo se producen por decenas. Otra corriente responde que el cine español lleva décadas abordando el terrorismo y que el problema no es la cantidad, sino el enfoque. Ambas posturas comparten un diagnóstico: el cine no es neutral, y quien controla el relato controla la memoria.
El trasfondo político: ETA, el GAL y la memoria selectiva
El debate deriva rápidamente hacia la política vasca. Se menciona a Bildu y su pasado, a su presente de coalición con el PSOE, y a la banda terrorista GAL como contraejemplo. Los números que se manejan en la discusión son dispares: se habla de 27 asesinatos atribuidos al GAL frente a 669 atribuidos a ETA. Son cifras que se lanzan como armas arrojadizas, sin que ninguna de las partes reconozca las del contrario.
La pregunta de fondo es incómoda: ¿por qué unas víctimas merecen película y otras no? ¿Por qué el festival que rechazó 'La infiltrada' sí ha acogido otras cintas sobre la violencia política? No hay respuesta cerrada. Lo que hay es una memoria selectiva que cada bando administra según le conviene.
Qué se juega el Festival de San Sebastián con este rechazo
El Festival de San Sebastián es una marca internacional. Rechazar una película que luego gana el Goya puede leerse como independencia editorial o como error de cálculo. La industria mira con lupa estos movimientos porque afectan a la financiación, a las subvenciones y al prestigio. Una parte del sector sostiene que los festivales deben tener libertad absoluta para programar lo que quieran. Otra parte responde que la libertad de programar no exime de rendir cuentas cuando el criterio parece político.
Mientras tanto, 'La infiltrada' sigue su carrera comercial y el Goya le ha dado una visibilidad que el festival le negó. La paradoja es perfecta: el rechazo la ha hecho más grande.
Al final, la película que San Sebastián no quiso proyectar es la que todos recuerdan. El Goya, ese premio que a veces parece otorgarse por méritos y a veces por equilibrio de fuerzas, acabó haciendo lo que el festival no se atrevió: poner el foco sobre una historia incómoda. Ironías del relato.
💬 LO QUE DICEN LOS FOREROS
«Es un relato que se quiere colar....como Hollywood......y en el país vasco no cuela .»
— bigmaller · Rechazo al relato oficial
«Los crímenes más brutales de la ETA los cometieron terroristas de pueblos antiguamente carlistas, gente genéticamente acostumbrada a coger el trabuco y echarse al monte»
— Vlad_Empalador · Origen sociológico de ETA
«Los etarras asesinaban entre otros a vascos que sin ser de las FOP su único delito era decir en voz alta lo que pensaban.»
— TOJO_3 · Víctimas vascas de ETA
📊 OPINIONES
Peso aproximado de cada postura en el debate. No es una encuesta.
El festival actúa por criterio político45%
El rechazo fue una decisión artística30%
El Goya es un premio politizado25%
📅 EVOLUCIÓN
EstrenoEl Festival de San Sebastián no incluye 'La infiltrada' en su programación
GalaLa película recibe el Premio Goya, máximo galardón del cine español
DebateEl contraste entre rechazo y premio reabre la discusión sobre cine, memoria y política
ActualidadEl caso se mantiene abierto con posturas enfrentadas sobre el criterio del festival
✓El contraste entre el rechazo del festival y el Goya posterior, con las cifras de víctimas que cada bando maneja
✓El análisis de por qué unas películas sobre violencia política se producen y otras no
✓La paradoja de que el rechazo en San Sebastián acabó dando más visibilidad a la cinta
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