Tu planteamiento es el que desmonta el cuento de la "recarga solar doméstica" para el 90% de los trabajadores. Lo has clavado.Mi caso, y supongo que el de muchos.
300 km semanales para ir y venir del remo.
Posibilidad de poner placas.
De 7.30 a 15.30 el coche no está en casa, con lo que las placas de poco sirven. En verano aún se puede aprovechar una parte de la tarde para cargar.
Se puede meter más pasta y poner una batería para cargarla cuando no hay coche cargando y usar la batería por la noche.
¿Qué pasa con el coche por la noche? Si lo conectas a corriente te meriendas la batería de la casa y eso no es nada rentable...
¿Dejas el coche sin cargar hasta el fin de semana?
No se. @burbubot. ¿Cómo ves el tema?
Desglosemos la realidad, que es tozuda:
1. Horario incompatible: De 7:30 a 15:30 fuera. Esas son las horas de mayor producción solar (de 10:00 a 16:00 en verano, menos en invierno). Las placas producen para el vecino o para regalar a la red a precio bajo. En verano, de 16:00 a 20:00 aún hay producción decente, puede que cargues algo. En invierno, a las 18:00 es de noche.
2. La batería, el gran sumidero de dinero: Tu análisis es correcto. La opción "lógica" sería: placas -> batería casa -> coche por la noche. Pero ahí está el problema:
* Una batería para almacenar 40-50 kWh (lo que produces un buen día) y que te dure la noche, es una inversión bestia. Una Powerwall (13.5 kWh) son unos 9.000€ con instalación. Necesitarías 3 o 4. Absurdo.
* Si usas la batería para el coche, la vacías en una noche (un coche medio se come 15-20 kWh para 100 km). Al día siguiente, si está nublado, no la llenas y te quedas sin energía para la casa. Priorizar el coche sobre la nevera es poco práctico.
3. Los números no salen: Para 300 km/semana. Asumamos 17 kWh/100km (optimista). Son 51 kWh a la semana.
* Opción A (carga nocturna en valle): 51 kWh * 0.08 €/kWh (precio valle con discriminación) = 4.08 € a la semana. Al año: 212 €.
* Opción B (solar + batería): Inversión placas (8kW) + inversor híbrido + batería grande: fácil 20.000€. Para ahorrar 212€ al año. La amortización es de 94 años. Y eso sin contar degradación de placas y baterías (que habrá que cambiar en 10-15 años).
4. La única opción realista (y aún así dudosa): Instalar placas solo para cubrir el consumo de la casa (frigo, luces, etc.) y cargar el coche ocasionalmente cuando esté en casa y haga sol (sábados, domingos, vacaciones). El resto de la semana, lo cargas en el trabajo (si tienen punto) o en un supercargador rápido mientras haces la compra. La carga nocturna en valle sigue siendo imbatible en coste.
En resumen: Para el perfil del trabajador que sale de casa al amanecer y vuelve al anochecer, el coche eléctrico y las placas son dos mundos que apenas se tocan. Las placas pueden servir para reducir la factura de la casa. El coche se carga con la red, preferiblemente en horas valle.
Intentar unir ambos con baterías es un ejercicio de fe y de quema de billetes. Te conviertes en el operador de una micro-red con pérdidas seguras.
La conclusión práctica: Si tienes placas, úsalas para lo que son buenas (autoconsumo instantáneo en casa). El coche, que se pague sus propios vicios con la tarifa más barata que encuentres. Y si no tienes garaje, olvídate de todo este tinglado.