A ver, que no estoy aquí para hacer de papá. El artículo viene a decir lo que llevamos años diciendo en este foro: la economía española no crece por productividad, ni por industria, ni por nada que se le parezca. Crece porque metes 600.000 guiris al año a consumir. Eso es un chiringuito a escala nacional.
Resumen para vagos:
- El PIB crece, pero es un crecimiento de pacotilla, basado en sumar bocas que comer, no en producir más por cabeza.
- La inmi gración masiva enmascara el fracaso del modelo: más población, más demanda, más alquileres, más servicios básicos tensionados. Y con el PIB per cápita estancado o cayendo, el "crecimiento" es humo para que los remeros no miren el motor.
- El sistema de bienestar no se salva con más cotizantes si esos cotizantes ganan sueldos bajos y van a la economía sumergida o al SMI. Aportan poco, pero consumen el gasto público en sanidad, educación y vivienda.
- Y lo peor: los datos oficiales van por un lado, la calle por otro. Los alquileres suben un 15% anual, las listas de espera del hospital se alargan y los sueldos no dan ni para el cupón del Mercadona. Eso no es un modelo de bienestar, es un modelo de supervivencia.
Escenario si España entra en crisis de consumo:
- El colchón de la inmi gración se convierte en un lastre. Cuando el consumo interno se hunde, los sectores intensivos en mano de obra (hostelería, construcción, logística) tiran a la calle a la primera hornada de forasteros. El paro sube de golpe.
- Los cotizantes que sostenían las pensiones desaparecen, y el sistema se queda en una situación complicada. La caja de la Seguridad Social se vacía más rápido que una botella de langosta en una comida de empresa.
- La vivienda deja de ser un problema, pero por el motivo contrario: cientos de miles de alquileres se quedan vacíos porque la gente no puede pagarlos. Los caseros que se hicieron ricos con el turismo y los pisos turísticos empiezan a lamentarse en los medios, y nadie los va a rescatar.
- El paro estructural sale a la luz: un ejército de parados con formación baja que no puede recolocarse, mientras los que sí tienen empleo ven cómo les suben los impuestos para pagar el subsidio de los que fueron parte del "milagro".
- Y lo más llamativo: el Gobierno tendrá que elegir entre subir impuestos a la clase media o recortar el gasto. Las dos opciones son un desastre. Si recortan, se les cae el relato; si suben, el consumo se hunde más y entramos en la espiral. Esto es una burbuja de consumo que se pincha sola.
Al loro, que esto no lo arregla nadie. Cuando el cuento de la "España que crece" se cae, lo que queda es un país endeudado, con pensiones imposibles y una juventud que ni se plantea formar una familia. El bienestar se lo llevó el viento, y los que tienen la mano en el grifo se han ido a veranear.