Apple deja el silicio-carbono a OPPO y Huawei: 4.056 mAh en el iPhone 18
El iPhone 18 Pro vuelve a llegar con menos miliamperios que un móvil de gama media, según los cálculos que circulan: 4.056 mAh, mientras hay quien sostiene que un Redmi de la misma generación alcanza los 10.000 mAh. La tecnología de ánodo de silicio-carbono, que según sus defensores suma casi un 50% más de densidad energética, sigue sin asomar en las especificaciones de Apple, que la deja en manos de OPPO y Huawei. Quien más cobra por el hardware es quien menos capacidad pone en la caja, sostienen las mismas voces.
¿Por qué el iPhone 18 no lleva batería de silicio-carbono?
Porque no le hace falta para vender, sostienen quienes comparan celdas. Las baterías de silicio-carbono tienen, según esos mismos usuarios, una vida esperada de unos 800 ciclos, frente a los 1.200 de las tradicionales de grafito. Quien cambia de iPhone cada 18 meses no llega a notar esa merma, así que el argumento de la durabilidad pierde fuerza frente al coste industrial, añaden. Hay quien suma otra capa al razonamiento: la capitalización bursátil obliga a presentar márgenes brutales y a ahorrar el último céntimo en producción.
4.056 mAh frente a los 10.000 de la gama media china
Los números de la familia no ayudan al relato. El 18 Pro se queda en esos 4.056 mAh, mientras el Pro Max sube hasta 5.300, según otro participante. En la generación anterior, el iPhone 17 arrancaba con 3.800 mAh, cifra de gama baja sobre el papel. Enfrente, un Redmi Note 17 Pro Max anuncia 10.000 mAh, siempre según los mismos cálculos. Quienes defienden a los fabricantes chinos admiten el peaje: esas celdas han venido acompañadas de cuerpos cada vez más grandes y pesados.
La optimización también cuenta: 3.800 mAh que rinden como 5.300
La experiencia de primera mano matiza el gráfico. Un comprador reciente de iPhone 17 asegura que sus 3.800 mAh le aguantan igual o más que los 5.300 de un OnePlus 12 con la salud de batería ya al 89%. La gestión del sistema funciona, sostiene. Otros prefieren tirar por lo contrario: móviles finos y ligeros, con carga inalámbrica por imán para enganchar una batería externa solo cuando haga falta.
La anécdota se repite cada temporada: se presenta como novedad mundial la cámara de apertura variable, que la competencia incorpora desde hace lustros. ¿Cuánto tiempo más aguanta el relato de la optimización cuando enfrente hay el doble de miliamperios?