Un almuerzo con cerveza por 9,50€ desmonta la excusa de la inflación
Mientras el precio de la restauración se convierte en uno de los grandes quebraderos de cabeza del bolsillo español, un dato sacado de una comida real resuena con fuerza: un plato de ensalada con filetes empanados y una caña, por 9,50 euros. El detalle no es baladí. El plato, por sí solo, cuesta 6,90 euros; la cerveza, otros 2,60. Y lo mejor, según quien lo cuenta, es que toda la carta se mueve en ese entorno: el plato más caro, un entrecot, se queda en 7,50 euros.
El contraste con Estados Unidos es lo que convierte la anécdota en un argumento. El mismo tipo de plato costaría 25 dólares más 10 de propina al otro lado del charco. Frente a eso, en Valencia todavía quedan menús por 6,5 euros. Hay quien celebra el precio como una ganga y quien lo considera todavía excesivo. La discusión entre si el conjunto es un chollo o una estafa se queda en el aire: lo que nadie discute es que el margen de la restauración en España sigue siendo muy inferior al de otros países.
La próxima vez que alguien pague 20 euros por un plato en Madrid, la pregunta debería ser obligada: ¿cuánto de eso es coste real y cuánto es margen?