¿Un Rif independiente sería mejor socio para España que Marruecos?
Mientras el gobierno español negocia con Rabat, una organización con sede en París plantea una alternativa incómoda: un Rif independiente como aliado estratégico. La crisis migratoria de Ceuta de julio de 2026, con decenas de miles de personas intentando cruzar la frontera y un balance de víctimas mortales que las fuentes sitúan entre 110 y 135, ha reabierto el debate sobre la fiabilidad del socio marroquí. El Partido Nacional Rifeño (PNR), liderado por Ridouane Oussama, sostiene que Marruecos es el problema y el Rif la solución.
Los tres mitos de la política española hacia Rabat
Oussama desmonta lo que llama los tres mitos sobre los que descansa la política española y europea hacia Marruecos. El primero: la estabilidad marroquí. Argumenta que un régimen estable no necesita convertir a su juventud en proyectil diplomático, y cita el Hirak del Rif de 2016-2017, cuando la respuesta del Estado a reivindicaciones pacíficas —un hospital oncológico, una universidad, trabajo— fueron centenares de detenciones y condenas de hasta veinte años de prisión. El segundo: la condición de socio confiable. Señala la injerencia a través del Ministerio de Habices, que financia y controla mezquitas en España, Bélgica, Países Bajos y Francia, nombra imames y dicta sermones. A ello se suman el espionaje con Pegasus, que alcanzó hasta el teléfono del presidente del Gobierno español, y el escándalo de corrupción del Parlamento Europeo de 2022. El tercer mito: Marruecos como gendarme de la frontera sur. Oussama sostiene que los atentados más graves en Europa en este siglo llevan la huella de redes con origen en el espacio controlado por Rabat: Madrid 2004, París 2015, Bruselas 2016, Barcelona y Cambrils 2017.
La paradoja histórica: de Annual a la alianza propuesta
La propuesta del PNR choca con la memoria histórica. En 1921, las tribus rifeñas lideradas por Abd-el-Krim infligieron una derrota humillante al ejército español en Annual, y la República del Rif fue proclamada. España respondió con una guerra de seis años en la que, según recuerdan algunos análisis, se emplearon armas químicas contra la población. Esa historia de violencia mutua pesa en el debate actual. Hay quien sostiene que la geopolítica hace aliados a antiguos enemigos, pero también quien recuerda que la desconfianza es difícil de superar.
¿Es viable un Rif independiente?
La independencia del Rif parece utópica en el tablero actual. Marruecos no toleraría la pérdida de esa región, y Argelia, que mantiene una rivalidad con Rabat, podría jugar un papel clave. Algunos analistas apuntan que a España y la UE les vendría bien un estado tapón leal en la frontera sur, pero otros consideran que apoyar el separatismo rifeño sería una provocación con consecuencias imprevisibles. La pregunta queda en el aire: si Rabat sigue utilizando la migración como arma, ¿cuánto tiempo más puede España permitirse llamar socio estratégico a quien la chantajea?