El PSOE de Melilla rechaza la españolidad de Ceuta y Melilla
El PSOE de Melilla acaba de cometer un error político de primera magnitud. O quizá no: el partido sostiene que la declaración institucional en la que se afirmaba que Ceuta y Melilla son españolas era un gesto de confrontación inútil. La justificación oficial no admite matices: la cuestión de Estado “no debe convertirse en una herramienta de confrontación política”. Los críticos lo traducen al instante: la españolidad de las dos ciudades es un tema incómodo del que mejor no hablar.
El voto ha dejado al PSOE en una posición insólita. Coalición por Melilla, un partido localista, apoyó la declaración; el PSOE melillense, no. En un asunto de soberanía nacional, la formación socialista ha quedado a la derecha de un partido regional. El detalle no es menor para una ciudad que siempre se ha considerado baluarte de la españolidad.
Las reacciones han sido duras. Se ha calificado el gesto de intolerable y no han faltado lecturas que lo interpretan como un guiño a posiciones pro marroquíes. El PSOE, en su intento de esquivar la confrontación, ha generado exactamente la confrontación que decía querer evitar.
¿Habrá coste electoral? La experiencia dice que el votante socialista suele mantener el voto pese a gestos así. Pero en Melilla el runrún del descontento es difícil de acallar. Habrá que ver si la próxima declaración encuentra más apoyo. O si las urnas dan su veredicto.