El PSOE aprueba pedir el horario de verano todo el año
El 41 Congreso Federal del PSOE, celebrado en Sevilla los días previos al 1 de diciembre de 2024, cerró con un acuerdo que satisface a todas las federaciones en financiación autonómica y que, de propina, deja una batería de propuestas que van del derecho al voto a los 16 años al blindaje constitucional de la revalorización de las pensiones. Pero la que ha encendido el debate es otra:
aspirar a mantener todo el año el horario UTC+2 en la península y Baleares y el UTC+1 en Canarias, es decir, quedarse con el horario de verano de forma permanente. El argumento oficial es que los cambios de hora estacionales vienen «influyendo en el bienestar y la salud mental de las personas». El intento de transaccionar la enmienda por otra más suave fracasó.
Qué propone el PSOE sobre el cambio de hora
La propuesta aprobada aspira a
mantener el UTC+2 durante todo el año en la península y Baleares y el UTC+1 en las Islas Canarias. No es una competencia autonómica ni una decisión que se tome en un congreso: el huso horario depende del marco europeo, y ahí es donde el acuerdo empieza a hacer aguas. Hay quien recuerda que la decisión está tomada a escala comunitaria y que un partido nacional poco puede hacer al respecto, más allá de empujar la posición española en Bruselas.
El detalle geográfico no es menor. España peninsular se extiende entre los meridianos que corresponden a Greenwich y a Europa central, y
Galicia es el caso extremo: con horario de verano todo el año, en los meses de invierno amanecería alrededor de las 9 de la mañana. En A Coruña, el sol no asomaría con claridad hasta bien entrada la jornada laboral. En Baleares, en cambio, el mismo huso deja tardes más largas y un perfil turístico que, según se argumenta, no se vería perjudicado.
El argumento de la salud frente al del reloj biológico
La defensa oficial se apoya en el bienestar y la salud mental. El cuerpo humano, sin embargo, se rige por la luz solar, no por el número que marque el reloj.
Adelantar una hora el reloj no adelanta el amanecer: solo cambia la etiqueta. Quien entra al colegio o a la oficina a las 8 de la mañana con horario de verano en enero lo hace de noche cerrada, y quien sale a las 18:00 lo hace también sin luz. El resultado, sostienen los críticos, es una vida diurna artificial que obliga a encender luces a media mañana.
El contrapunto es la tarde. Con el UTC+2 permanente,
la luz se estira hasta las 17:00 o más en pleno invierno, lo que deja margen para hacer vida fuera de casa después del trabajo. Quien defiende el cambio apunta que el problema no es el huso, sino unos horarios laborales y escolares descolgados del sol: si molesta entrar de noche, la solución es retrasar la entrada, no mover las agujas. Y quien defiende el horario de invierno recuerda que
salir a las 7:30 con luz reduce la siniestralidad vial en los desplazamientos matinales.
Voto a los 16, medios verificados y pensiones blindadas
El horario no fue lo único que salió del congreso. Los socialistas aprobaron
modificar la LOREG para que los mayores de 16 años puedan votar, habilitar un escaño ciudadano en el Congreso, el Senado y los parlamentos autonómicos y reducir las firmas necesarias para una Iniciativa Legislativa Popular. También salió adelante el compromiso de
blindar en la Constitución la revalorización de las pensiones, el matrimonio homosexual, la interrupción voluntaria del embarazo y la paridad de género.
En el capítulo de igualdad, la comisión fue la más conflictiva. Se aprobó
eliminar la sigla Q+ y volver al paraguas LGTBI, y salieron adelante unas enmiendas que piden restringir la participación en categorías femeninas a «personas con sexo biológico femenino», lo que en la práctica excluye a las personas trans. El sector feminista lo celebró; el sector más próximo a las tesis queer respondió con descalificaciones. En medios, el congreso respaldó
obligar a todos los medios a publicar sus fuentes de financiación y exigir sistemas de verificación a medios, redes sociales y mensajería para señalar contenidos falsos y desincentivar su circulación.
Financiación autonómica: el pacto que no era concierto
En financiación, el acuerdo se vendió como salomónico. El PSOE se compromete a impulsar un sistema que
garantice mayores recursos para todas las comunidades, pero sin concierto a la carta: se aprobará «de manera multilateral en el seno del Consejo de Política Fiscal y Financiera». La federación más crítica, la de Castilla-La Mancha, lo elogió porque «reconoce la singularidad de todas las CCAA a la hora de hablar de financiación y no de la singularidad de alguna». Otra federación añadió que «todas nos sentimos reconocidas». La comisión de financiación fue, contra todo pronóstico, una de las más tranquilas.
El horario de verano y el huso que le corresponde a España
España peninsular se sitúa prácticamente sobre el meridiano de Greenwich. Geográficamente, le correspondería el huso GMT, el mismo que comparten Reino Unido, Irlanda y Portugal. La elección del huso de Europa central responde a una decisión política de la Segunda Guerra Mundial, no a la latitud. Por eso hay quien defiende que lo natural sería
quedarse en GMT todo el año y ajustar después los horarios de trabajo, colegio y comercio a las horas de sol reales, en lugar de mover el reloj dos veces al año.
Ahí está el nudo del asunto. Cambiar la hora es una decisión colectiva que se impone a todos por igual; ajustar los horarios de apertura y cierre es una decisión que cada empresa, cada centro escolar o cada administración puede tomar según su demanda y su latitud. Lo primero es una majadería ontológica, dicen algunos. Lo segundo, algo que ya se hace. El debate, sin embargo, sigue atascado en el mismo punto: nadie ha explicado todavía cómo se compatibiliza un huso permanente con la latitud real de Galicia sin dejar a media España entrando al trabajo de noche.