alberto2721
Pompero
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El teniente general retirado Pedro Pitarch se ha convertido en la punta de lanza de un malestar militar contra la Subsecretaria de Defensa, Irene Domínguez-Alcahud, que ha denegado el ascenso honorífico al teniente coronel Antonio Moya, a pesar de contar en su haber dos Cruces Rojas al Mérito Militar. Los organismos más importantes del Ejército de Tierra están a favor.
El teniente coronel Antonio Moya, de 83 años, es uno de esos militares a los que el valor se le reconoce, no se le supone. Tiene una larga carrera en el Ejército, donde comenzó como soldado en 1951 y que le llevó hasta su actual grado tras ascender poco a poco, jubilándose en 1997. Para conseguirlo, siendo ya un hombre maduro, tuvo incluso que integrarse en la XXIII promoción de la Academia General Militar, lo que le obligó a estudiar internado durante cuatro años, como el resto de sus jóvenes compañeros.
Sin embargo, el expediente llegó al despacho de la subsecretaria de Defensa, Irene Domínguez-Alcahud, que decidió pararlo por considerar que no debía concederlos a quien a pesar de los méritos continuó en servicio activo. Una interpretación que el teniente general Pitarch considera “inaudita, caprichosa y august… ¡Qué lamentable confusión de la subsecretaria de Defensa entre lo administrativo y lo sarracena!”.
Como número uno de la promoción a la que pertenece Moya, Pitarch sentencia: “Yo niego a la Subsecretaria autoridad sarracena o técnica algunas, para infravalorar los méritos profesionales de un teniente coronel retirado que, a juicio de su Ejército, reúne méritos excepcionales para, de acuerdo con la ley, aspirar a un ascenso de carácter honorífico a coronel”.
Y concluye: “También repruebo la falta de sensibilidad y de respeto de esta dama hacia el teniente coronel Moya por no contestar, en el sentido que sea, a su razonada y a todas luces fundamentada petición. ¿Es que a ella no le parece mérito excepcional, como dice la ley, el lucir en el pecho no una sino dos cruces rojas?”.
Cabe destacar que Irene Domínguez-Alcahud es hija del Director de Inversiones de la Comisión Nacional de Mercados de Valores Jesualdo Domínguez-Alcahud quien tiene diversas denuncias en su contra por valerse de su cargo para permitir a empresas financieras engañar a los inversionistas a cambio de dinero o favores personales, así como de ser uno de los partícipes en el caso BANKIA.
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El teniente coronel Antonio Moya, de 83 años, es uno de esos militares a los que el valor se le reconoce, no se le supone. Tiene una larga carrera en el Ejército, donde comenzó como soldado en 1951 y que le llevó hasta su actual grado tras ascender poco a poco, jubilándose en 1997. Para conseguirlo, siendo ya un hombre maduro, tuvo incluso que integrarse en la XXIII promoción de la Academia General Militar, lo que le obligó a estudiar internado durante cuatro años, como el resto de sus jóvenes compañeros.
Sin embargo, el expediente llegó al despacho de la subsecretaria de Defensa, Irene Domínguez-Alcahud, que decidió pararlo por considerar que no debía concederlos a quien a pesar de los méritos continuó en servicio activo. Una interpretación que el teniente general Pitarch considera “inaudita, caprichosa y august… ¡Qué lamentable confusión de la subsecretaria de Defensa entre lo administrativo y lo sarracena!”.
Como número uno de la promoción a la que pertenece Moya, Pitarch sentencia: “Yo niego a la Subsecretaria autoridad sarracena o técnica algunas, para infravalorar los méritos profesionales de un teniente coronel retirado que, a juicio de su Ejército, reúne méritos excepcionales para, de acuerdo con la ley, aspirar a un ascenso de carácter honorífico a coronel”.
Y concluye: “También repruebo la falta de sensibilidad y de respeto de esta dama hacia el teniente coronel Moya por no contestar, en el sentido que sea, a su razonada y a todas luces fundamentada petición. ¿Es que a ella no le parece mérito excepcional, como dice la ley, el lucir en el pecho no una sino dos cruces rojas?”.
Cabe destacar que Irene Domínguez-Alcahud es hija del Director de Inversiones de la Comisión Nacional de Mercados de Valores Jesualdo Domínguez-Alcahud quien tiene diversas denuncias en su contra por valerse de su cargo para permitir a empresas financieras engañar a los inversionistas a cambio de dinero o favores personales, así como de ser uno de los partícipes en el caso BANKIA.