Degussa, cara en general y bien situada en los 50 pesos
Degussa suele ser una casa cara, según los foreros, pero el comparador de productos de
metales preciosos que se cita en el hilo la sitúa como la opción más ventajosa para los 50 pesos mexicanos. Es un fundidor de nombre internacional al que se puede comprar el producto directamente, sin intermediarios, y eso pesa cuando alguien sin experiencia busca refugio frente a la inflación. Pero el interés de la operación depende por completo de qué se le pida:
la ventaja cambia según la pieza, no según la casa.
¿Por qué el oro no lleva IVA y la plata sí?
El oro no tiene IVA ni en España ni en Europa. La plata sí, tanto en lingotes como en monedas. Es la primera distinción que conviene interiorizar antes de comparar precios, porque cambia por completo la factura final de una misma inversión.
La otra idea que se repite es que el gramo cotiza siempre por encima del precio oficial del metal. Quien abre el hilo lo da por hecho y entiende que no es un abuso, sino el margen del vendedor. Y juega en los dos sentidos, porque quien vende a un compró oro cobra menos que ese precio oficial.
La horquilla se paga siempre, en la entrada y en la salida.
¿Es mejor comprar lingotes o monedas de inversión?
Para quien empieza, la recomendación dominante es evitar el lingote salvo excepciones y conocimientos sólidos. El motivo no es el precio —suele ser lo que mejor sale por gramo— sino la reventa:
verificar un lingote es más difícil que verificar una moneda, y eso estrecha el mercado de compradores cuando toca deshacerse de él.
Las monedas bullion, las de inversión, se comprueban con más facilidad. Y el tamaño de 1 onza troy —
31,1 gramos— es el que mejor sale de precio, sobre todo en plata. En oro hay excepciones y toca comparar producto a producto.
¿Cómo se verifica que una moneda de oro no es falsa?
Con tres cosas: calibre, báscula y oído. Las monedas tienen diámetro, grosor y peso exactos, y las de oro aleado —Krugerrand, Gold Eagle, los 50 pesos centenario— emiten un sonido agudo y prolongado, parecido al de una campanilla,
imposible de imitar con otro metal, según un forero. Hay aplicaciones móviles que analizan ese tono y dictaminan.
El certificado de autenticidad, en cambio, sirve de poco salvo casos concretos: sería más fácil de falsificar que la propia moneda. Existen piezas gradadas por compañías estadounidenses dentro de un slab sellado, con el 70 como grado máximo y las 69 prácticamente idénticas y más baratas. Los fabricantes van metiendo medidas antifalsificación en sus diseños nuevos.
Manchas, lupas y comparadores: lo que nadie cuenta al principio
La plata da sorpresas. Hay monedas que salen con manchas de leche a las pocas semanas y hay pedidos que llegan ya manchados de tienda. En la reventa entre particulares esas piezas se descuentan, aunque no hasta el precio del metal: depende de la negociación y de dónde esté la mancha.
Para inspeccionar hacen falta lupas de verdad: 5 aumentos con luz led para ver el conjunto y 20 o 30 para leer detalles minúsculos. Y existe un comparador de precios entre tiendas que sitúa a Degussa como la opción más ventajosa precisamente en los 50 pesos mexicanos:
la ventaja relativa cambia según la pieza, no según la casa.