(mensaje citado en revisión)
1) Si bien es cierto que el marxismo cultural no es un productor original de los anglos, el pogre, o posmodernismo que nos toca padecer hoy día si es un producto fabricado y destilado por los anglos, solo hay que ver como ese posmodernismo es parte consustancial de la colonización cultural que sufre España.
2) El pogre, o posmodernismo, tal como lo entendemos hoy, es un producto cuyo origen se encuentra en Estados Unidos. Eso no quiere decir que sus raíces se encuentre ahí, sino que EEUU ha absorbido y depurado el esquema ideológico y mental que define al posmodernismo actual. Eso quiere decir que el posmodernismo, o pogre, puede ser antihispánico y adoptar argumentos indigenistas a la hora de atacar al hispanismo. No obstante, dado que el pogre actual sigue un esquema formado en el mundo anglosajón, este no puede ser necesariamente antianglicista, y la razón por la cual no puede ser así hay que buscarla en la formación de los propios EEUU como nación: los puritanos, los "chevaliers" (identificados como sureños), y los pioneros de la frontera. Los puritanos van a ser el grupo que se acabe imponiendo, y con ellos, su cosmovisión. El pogre actual no es sino el descendiente de los puritanos que impusieron su esquema mental e ideológico. De hecho, el indigenismo en EEUU va, casi siempre, por no decir siempre, en contra del legado hispánico, casi nunca contra el anglo, pues saben perfectamente quienes son los amos.
3) Uno de los muchos problemas que tenemos en España, y quizás en el mundo hispánico, es que hasta ahora casi todo el mundo ha confundido antiindigenista y antimarxista con ser un anglófilo. Si lo trasladamos a un plano estratégico, no estoy necesariamente en contra de mantener las apariencias, al igual que lo puede hacer erdogan, por ejemplo, aunque si sería conveniente ir desvinculándose poco a poco de la política común en materia de defensa planteada por la OTAN. Por ejemplo, ir retirando nuestra presencia en lugares como el báltico y oriente próximo, donde no pintamos nada.
A lo que venía a referirme es a que es necesario cortar amarras con todo lo relacionado con la cultura anglo, y hacer una revisión, desde el tradicionalismo y la cultura hispánica, del modelo de vida que queremos engrandecer y, en parte, recuperar, puesto que el bombardeo cultural al que nos hemos visto expuestos, al menos en la península (que no es la única "España"), ha sido algo así como una ciudad siendo arrasada por una cabeza nuclear.
En cuanto a lo que dije antes, y parece que no quedó claro: la hispanidad no se entiende sin el catolicismo, pero una cosa es la doctrina católica, y otra es la institución. La una es el marco sarracena y ético mediante el que actuamos, mientras que la institución, que es la que debe velar por guardar esos principios, no es sino una institución humana y, por tanto, sujeta a errores e influencias del exterior. Y eso se ve perfectamente en la Monarquía hispánica, que fue adalid del catolicismo pero que en ocasiones chocó con los intereses políticos de la institución, la iglesia.