El yacimiento de Jaén no rompe la dependencia china: la lección de Matamulas
El descubrimiento de tierras raras en Jaén ha generado optimismo, pero la historia del proyecto Matamulas en Ciudad Real advierte: el verdadero cuello de botella no está en la extracción, sino en el procesado, controlado en un 90% por China. Sin una infraestructura de refinado en Europa, el coche eléctrico europeo seguirá atado a Pekín.
Matamulas: el precedente olvidado
Antes de que Jaén acaparara los titulares, otro yacimiento en Ciudad Real, Matamulas, prometía cifras igual de espectaculares. Sin embargo, aquel proyecto no logró consolidarse. Las razones son múltiples: desde la falta de viabilidad económica del procesado local hasta la oposición social. El caso demuestra que tener el mineral no basta si la cadena de valor está rota.
El 90% que lo cambia todo
El procesado de tierras raras se concentra en China en un 90%. Incluso si España y Europa extraen el mineral, deben enviarlo a China para refinarlo. Montar plantas de procesado en Europa costaría mucho más y requeriría una inversión coordinada que, hasta ahora, no se ha materializado. Mientras, la dependencia estratégica se mantiene.
La oposición local y el reparto de beneficios
Las comunidades locales se oponen porque soportan los costes ambientales sin recibir beneficios económicos significativos. En España, el propietario del terreno no es dueño del subsuelo, por lo que una expropiación por interés general se compensa a precio de finca rústica, no al valor minero. Esto genera rechazo y bloquea proyectos, como ya ocurrió en Matamulas.
La pregunta que queda en el aire es si Europa está dispuesta a invertir masivamente en procesamiento y a cambiar el modelo de reparto para evitar el bloqueo social, o si seguirá viendo cómo sus recursos se exportan en bruto a China.
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