Ataques a refinerías rusas: por qué el diésel sube a pesar del embargo
¿Cómo es posible que el diésel se encarezca en España si la UE prohibió importar crudo y productos refinados de Rusia? La respuesta tiene dos capas, y ninguna es agradable. La primera es que el precio del diésel es global: cuando Ucrania bombardea refinerías rusas, esa capacidad de refino desaparece del mercado, y el déficit lo pagamos todos. La segunda es más incómoda: durante meses, parte del diésel ruso siguió entrando en Europa por una puerta trasera que solo se cerró hace siete meses.
El calendario de las sanciones al petróleo ruso
La UE prohibió el crudo ruso por vía marítima el 5 de diciembre de 2022, y los productos refinados, incluido el diésel, el 5 de febrero de 2023. El G7 añadió un tope de precio: 60 dólares por barril de crudo, 100 para productos que cotizan con prima (diésel, queroseno, gasolina) y 45 para los que cotizan con descuento. En teoría, no debería entrar ni un litro de gasóleo ruso.
Si no entra diésel ruso, ¿cómo nos afecta su destrucción?
Porque el mercado del refino es global. Si Ucrania deja fuera de combate una refinería en Rusia, China o India no lo compensan de inmediato, y el precio de referencia sube en todo el mundo. A eso se añade la puerta de atrás: durante meses, barcos con cargamento ruso recalaron en países terceros y luego llegaron a Europa como producto “refinado en origen”. Esa vía se cerró hace siete meses, según los datos que manejan los analistas.
Y aquí está el dato que descoloca: llevamos años pagando armamento para Ucrania y, además, pagamos más por el diésel. La estrategia energética europea consigue que el Kremlin sonría mientras llena sus arcas con petróleo vendido a terceros, y el ciudadano de a pie asume el coste. Si el objetivo era castigar a Moscú, el tiro sale por la culata del bolsillo.