Dos con bandera de España acaban huyendo en BiciMad de Sol
La tarde se ha movido y el hilo con ella. Cuarenta mensajes en unas horas, la mitad tuits pegados, y de fondo la misma pregunta de siempre. Pero hoy hay una escena nueva:
dos personas con bandera de España y bicicleta intentando cruzar la acampada y saliendo de ella a pedales.
Qué se ha sabido
El episodio lo cuentan dos tuits que se pegan seguidos. Uno sostiene que a esos dos les dijeron que
la bandera de España no viene a cuento en una protesta por la vivienda en España. El otro lo cierra: activistas de la acampada expulsan a los provocadores y estos acaban huyendo en una BiciMad. Ahí está la foto del tramo: bicicleta pública, bandera al hombro y marcha atrás.
En paralelo se pega un tuit de Izquierda Revolucionaria celebrando el ambiente y anunciando que
se quedan y que van
a por la huelga general. Nadie en el hilo comprueba quién convoca ni con qué respaldo, pero con eso ya se monta el pique de la jornada.
Y luego el tramo de las acusaciones. Un forero enlaza un
«hilo oficial de la segunda guerra civil» abierto en burbuja.info y lo cuenta como si fuera una noticia. Otro pega un tuit que, citando una información de okdiario, atribuye al campamento un supuesto desvío del dinero que se pide para los migrantes de Ceuta. La acusación circula sin una sola comprobación y así se deja caer aquí.
Lo que sí tiene nombre propio es el meme: el mensaje atribuido a Dani Dsk diciendo que ha
troleado a los de la plaza y pidiendo que todo el mundo lo comparta.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos. Un bloque da por bueno el aviso y lee cada tuit como una señal de que el asalto va en serio. Otro se ríe de los primeros.
Máximo Décimo Hispanio lo dice sin rodeos: para él es
«una trolleada XL» de Desokupa y los demás están
«paranoicos». El giro es ese: quien ha ido siguiendo la alerta mensaje a mensaje es quien ahora sostiene que se la han colado.
La segunda bronca es sobre el tamaño de lo que hay en la plaza. Uno escribe que están tomando el centro de Madrid y se fija en el comercio de la zona. Pom le responde por el lado de la huelga:
«Entre todos los que hay en la acampada no suman una semana cotizada». Ni son tantos, viene a decir, ni representan a nadie.
Tercera: qué pintan las administraciones. Aquí se sostiene que ni la Comunidad ni el Ayuntamiento mueven un dedo y que el campamento les cae encima como un marrón. Es lectura de foro, sin ningún dato detrás.
Y en medio quedan los mensajes que piden mano dura contra los acampados o directamente desean que no salgan de ahí. Casi nadie los contesta. Se quedan ahí puestos, marcando el tono. También hay quien avisa de que si en Sol pasa algo grave la responsabilidad política irá a parar a quien podía haberlo evitado, y quien propone dejar que la situación se pudra sola.
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora todo era amenaza anunciada y contranoticia sin escenario. Ahora hay una escena con dos protagonistas de carne y hueso, un final a pedales y dos tuits que la fijan. El relato del troleo gana terreno justo entre los que primero se lo tomaron en serio. Lo que sigue sin aparecer es cualquier confirmación oficial: ni enfrentamiento, ni operativo, ni prueba de que esos dos fueran otra cosa que dos señores con una bandera cruzando una plaza.
La lluvia como cuenta atrás
El otro final que se repite no es policial, es meteorológico. «Está tardando la lluvia esa...», escribe El DesPromotor. Gonzálor añade que «ya se aburrirán». Y Doctor Robert ley se apunta al calendario: «el otoño hara su mision y las tormentas». Nadie discute ese pronóstico. Es el único del hilo que no necesita pruebas.