Triángulo de la muerte en el trifinio andaluz: 11 de 40 municipios
¿Qué tienen en común once de los cuarenta municipios españoles con mayor tasa de suicidios? Que están en el mismo punto del mapa. El trifinio entre Córdoba, Granada y Jaén concentra una franja de mortalidad autoinfligida que apenas asoma a los titulares. Despoblación, cierre de servicios, economía dependiente del olivar y un tejido social que ha terminado por normalizar la autolesión como salida a la deuda o al deshonor.
El clima como factor
Entre las hipótesis que manejan los estudios epidemiológicos recientes destaca la correlación con el calor. Por cada grado adicional de temperatura media, los fallecimientos por salud mental suben entre un 0,7% y un 2,2%. El calentamiento global ya habría aportado un 5% adicional de casos. No es la única explicación, pero conviene no descartarla en una de las zonas más calurosas del país.
Genética, honra y una tradición incómoda
También se apunta a la genética: linajes con predisposición a la depresión cruzados durante siglos en pueblos aislados. Y a la cultura: la moral del honor empuja a “limpiar la mancha” cuando quebraba la almazara. El folclore local guarda la prueba: en comarcas vecinas, quien se ahorcaba llevaba un billete de cinco mil pesetas en el bolsillo para compensar a quien hallara el cadáver. Así se convivía con el acto.
La pregunta incómoda es por qué esta concentración no recibe la misma atención que otras tragedias demográficas. Los municipios mueren en silencio, y el triángulo sigue trazado en el mapa. Mientras tanto, los datos siguen ahí, esperando que alguien los mire más allá de la anécdota.