En relación con Gazprom no somos gacelas, somos la hierba que comen y defecan las gacelas, a las que luego se zampan los leones.
El que se meta tiene que ser consciente de que le pueden hacer literalmente cualquier cosa, expropriar sin indemnización, liquidar a las bravas, imponer toda suerte de sanciones, y que tiene muchos boletos para perderlo todo.
Salvo cataclismo nuclear, gazprom no desaparecerá como empresa (aunque pueda hacerlo como entidad jurídica), pero sus dueños, en especial, los accionistas particulares extranjeros, tienen muchos boletos para que sus acciones acaben valiendo cero, bien por decisión de las autoridades rusas, de las occidentales, por liquidación y reconstitución de la entidad jurídica o por cualquier otro motivo.
Añádase el efecto de la divisa y yo diría que tiene que haber opciones mejores y menos arriesgadas en empresas menos señaladas.