España es noticia mundial y los españoles se culpan entre sí
¿Qué hace falta para que un país sea portada en medio mundo y, en vez de mirar hacia fuera, se enrede en una trifulca sobre quién tiene la culpa? Pues eso está pasando ahora mismo en España. El mundo observa una presión migratoria que una parte del análisis califica sin matices de «invasión». La respuesta interna no es un cierre de filas, sino una guerra ideológica de manual.
Los datos: 5 millones en ocho años
Entre las cifras que circulan en la discusión pública, una sobresale: el aumento de la población en cinco millones de personas en ocho años, según datos atribuidos al INE. Es un volumen capaz de tensar sanidad, vivienda y empleo. La cuestión de fondo no es solo demográfica; es cómo se gestiona y, sobre todo, quién paga el coste político.
Del reparto de culpas al gesto simbólico
Hay quien sostiene que el problema no son las amenazas exteriores, sino el electorado que sostiene al Gobierno. Otros recuerdan que el fenómeno arrancó antes del Ejecutivo actual y que la derecha y la patronal, al celebrar la llegada de mano de obra barata, también tienen su parte. Mientras tanto, el movimiento más serio del Estado ha sido convocar al embajador de Mónaco. Ya puestos, podían haber pedido hora en el dentista.