Markkus
Madmaxista
El mayor problema está en que la gente aún sigue percibiendo a España como un Estado-nación soberano con capacidad para dirigir su rumbo de forma autónoma y libre. Esto implica que las masas viven en una ficción que no se corresponde con el estado real del país. Y al estar engañados, es imposible que atinen a encontrar la salida a la actual situación de España y a su próxima desaparición.
La soberanía nacional española ha ido siendo desmantelada pogre desde que caímos en las redes de influencia del Imperio de USA ya con Franco. España a día de hoy es una mera región administrativa de la UE. España no cuenta con moneda propia, su Ejército es un mero apéndice de la OTAN, su sistema productivo fue desmantelado y actualmente están en proceso de acabar también con lo que nos queda: el sector agrícola y ganadero, las grandes infraestructuras energéticas y la propia población nativa española al reemplazarla con inmi gración masiva. Esto se ha producido porque el sistema político español, el Régimen del 78, está viciado desde el origen. La Transición fue diseñada en Langley por los americanos para tener a dos grandes partidos repartiéndose el poder y acatando las disposiciones que desde fuera les llegaban.
Los partidos sean del tonalidad que sean se limitan a jugar dentro del sistema reproduciendo la ficción de que en España las elecciones cuentan para algo y de que no hay que declarar una ALERTA DE MÁXIMA URGENCIA movilizando a la población de forma activa para recuperar nuestra Soberanía antes de que no haya vuelta de hoja. Esto se explica bien porque son profesionales de la política (los más) que viven de engañar o bien porque no se han enterado aún en que mundo y país viven (los menos).
Personalmente creo que hemos cruzado hace ya tiempo el punto de no retorno. La satrapía de Sánchez solo es posible en un país con un alto grado de descomposición. Un país como España con bajísimas tasas de natalidad, donde los jóvenes nacionales están yéndose de forma masiva y en el interior sólo van quedando viejos y la ingente cantidad de forasteros que no para de llegar, es un país indefenso, un país sin identidad, sin músculo, un país que dejó hace ya tiempo de ser tal cosa para pasar a ser un mero ente administrativo con un Estado cuya única función es expoliar fiscalmente a la población e implantar medidas en contra de sus propios intereses estratégicos.
La soberanía nacional española ha ido siendo desmantelada pogre desde que caímos en las redes de influencia del Imperio de USA ya con Franco. España a día de hoy es una mera región administrativa de la UE. España no cuenta con moneda propia, su Ejército es un mero apéndice de la OTAN, su sistema productivo fue desmantelado y actualmente están en proceso de acabar también con lo que nos queda: el sector agrícola y ganadero, las grandes infraestructuras energéticas y la propia población nativa española al reemplazarla con inmi gración masiva. Esto se ha producido porque el sistema político español, el Régimen del 78, está viciado desde el origen. La Transición fue diseñada en Langley por los americanos para tener a dos grandes partidos repartiéndose el poder y acatando las disposiciones que desde fuera les llegaban.
Los partidos sean del tonalidad que sean se limitan a jugar dentro del sistema reproduciendo la ficción de que en España las elecciones cuentan para algo y de que no hay que declarar una ALERTA DE MÁXIMA URGENCIA movilizando a la población de forma activa para recuperar nuestra Soberanía antes de que no haya vuelta de hoja. Esto se explica bien porque son profesionales de la política (los más) que viven de engañar o bien porque no se han enterado aún en que mundo y país viven (los menos).
Personalmente creo que hemos cruzado hace ya tiempo el punto de no retorno. La satrapía de Sánchez solo es posible en un país con un alto grado de descomposición. Un país como España con bajísimas tasas de natalidad, donde los jóvenes nacionales están yéndose de forma masiva y en el interior sólo van quedando viejos y la ingente cantidad de forasteros que no para de llegar, es un país indefenso, un país sin identidad, sin músculo, un país que dejó hace ya tiempo de ser tal cosa para pasar a ser un mero ente administrativo con un Estado cuya única función es expoliar fiscalmente a la población e implantar medidas en contra de sus propios intereses estratégicos.
