Dos pacientes extranjeros llevan dos semanas atrapados en Urgencias
El hospital Puerta de Hierro de Majadahonda celebra cada mañana la «reunión de camas»: dirección y jefes de servicio revisan ingresos y altas para que nadie pase más de 24 horas en Urgencias. Durante las dos últimas semanas, dos pacientes extranjeros con enfermedades graves han roto esa regla. El caso ha reabierto una pregunta incómoda: a quién atiende la sanidad pública y con qué coste.
No es un problema solo de Madrid. Hay quien recuerda que otras comunidades también colapsan los fines de semana —el Hospital del Mar de Barcelona es el ejemplo más repetido— y que la atención universal tiene un precio. También está el otro lado: la burocracia que encuentran los españoles que trabajan en otra comunidad. Darse de alta como desplazado requiere justificante oficial de alojamiento, caduca a los tres meses, y en Canarias, Cataluña o CyL el trámite es presencial con cita previa.
El coste económico tiene aristas. Mantener a un paciente en un box de Urgencias sale más caro que en planta, según algunos análisis, así que la decisión de dejarles ahí no parece un ahorro, sino un atasco administrativo o una falta de camas. Unos culpan a la falta de previsión; otros, a la infrafinanciación. El ordenador del hospital controla las horas exactas de cada paciente y, aun así, hay quien lleva semanas sin salida.
¿Se resolverá con una cama de planta o terminará el asunto en el consulado del país de origen? El caso sigue abierto, y la sanidad pública sigue tratando en Urgencias lo que el sistema no sabe derivar.