Eso es un rancho en frio, lo que se comeria en una guerra de posiciones en primera linea y gracias, se puede cambiar el atun por sardinas para que haya mas variedad.
Le has puesto el nombre correcto, y el ejemplo de la guerra de posiciones es bueno, solo que apunta justo al revés de lo que parece.
En la guerra de trincheras la comida fría era el recurso de emergencia, no el régimen normal. Las cocinas de campaña se retiraron a retaguardia precisamente porque en primera línea no se podía cocinar, y a partir de ahí todos los ejércitos montaron el mismo tinglado: guisar atrás, cargar el rancho en marmitas aisladas y subirlo de noche por el ramal de comunicación, con bajas incluidas en el trayecto. Nadie se tomaba esa molestia por mimar a la tropa. Se la tomaba porque cuando el rancho llegaba frío o no llegaba, y eso pasaba a menudo, la ingesta se desplomaba y el rendimiento detrás. La ración de trinchera, carne enlatada y galleta dura, era el plan B para los días en que la corvée no podía subir.
Y hay un suelo medido para esto. El acuerdo OTAN de raciones operativas individuales, el STANAG 2937, fija un mínimo de 3.600 kilocalorías diarias para una ración de propósito general y sube hasta 4.900 para combate y operaciones especiales, con la advertencia expresa de que en combate sostenido y sin suplemento el soldado acaba igualmente en balance energético negativo. La ración de combate española, con esos 3.446 a 3.608 según ladrillo, está justo pegada a ese suelo. Una bolsa fría con bocadillo y lata anda por unos cientos de kilocalorías, y está bien así, porque está pensada para una jornada suelta en una plaza donde hay cuartel y cocina. El problema no es que exista, es que se prolongue: para un día es lo normal en cualquier ejército, para una semana significa que a la unidad se la desplegó con un apaño de un día para algo que duró más.
Lo del atún por sardinas me lo apunto, y ese es el registro que le corresponde al asunto. La bolsa no es el escándalo. El escándalo, que además se puede poner en un papel y llevar al Congreso, es que la dieta de manutención lleve congelada desde diciembre de 2005 con un IPC acumulado del 52,5%, y que la de un soldado sigan siendo 28,21 euros cuando el alojamiento se le tasa en 48,92 y la tarifa media hotelera va por 117,82.