El tema de la vivienda tiene delito.
Es la principal fuente de ingresos de la administración local. Un negocio en toda regla.
¿Sabíais que en cada nueva zona que pasa de rústica a urbanizable, el ayuntamiento se queda con el 10% de las parcelas, aparte de las calles, zonas comunes, zonas verdes y además impone al promotor, por ley, zonas de vivienda pública y no son las que se queda el ayuntamiento, precisamente? ¿Y que si la promoción es privada, todas esas zonas comunes y servicios los pagan los privados que además deben cederle ese 10% de terreno ya urbanizado al ayuntamiento?
¿Eso quién lo paga?
¿Sabéis que hace el ayuntamiento con casi el 100% de ese terreno edificable que le cae del cielo? Venderlo a privados.
¿Sabéis quién construye la vivienda pública, impuesta por las leyes que hacen los políticos? Mayoritariamente los privados.
¿Sabéis cuánta vivienda pública construyen los ayuntamientos directamente en todos esos terrenos expoliados a los particulares? Mejor no preguntéis.
La vivienda es un negocio de políticos locales, colegios de arquitectos, abogados, notarios, empresas constructoras, grandes fondos y élites locales. Su precio no es ni más ni menos que todas las comisiones crecientes, impuestas por ley o sumergidas, de todos estos intermediarios. Nunca va a tener un precio asequible bajo ese yugo.
Una vivienda suficiente para vivir con dignidad, en un país cálido como España, no superaría los 50.000€ (fuera de las ciudades importantes). Una vez pasa por toda esa maquinaria extractora, no puede bajar de 200.000€ es totalmente imposible. España y Europa es un infierno regulatorio porque están totalmente parasitadas por élites. Como siempre la culpa se la lleva el último, quien hace el trabajo y asume los riesgos, el político de turno, pero la parte del león se la llevan los de siempre.
El estado no solo son los impuestos, de más del 50%. El estado va más allá. El estado es una máquina perfecta de extraer riqueza y malgastarla.