Correos no da abasto: tres semanas sin reparto y una investigación política de fondo
¿Por qué cada vez es más difícil que Correos entregue un paquete? Los testimonios de afectados dibujan un servicio colapsado: repartos que no llegan, carteros que cubren tres barrios y oficinas con solo dos ventanillas abiertas. Mientras, la UCO investiga al ex jefe de Gabinete de Sánchez, Juanma Serrano, por presuntamente desmantelar la empresa pública para desviar fondos a la «fontanera» del presidente.
El debate que ha generado el servicio postal no es nuevo, pero alcanza cotas insólitas. Usuarios relatan esperas de hasta tres semanas sin recibir correspondencia, con respuestas en oficina que se limitan a un «el cartero está de vacaciones». Otros señalan que las cartas tardan meses en llegar porque un único empleado debe atender varios barrios. La situación es especialmente grave para los autónomos, que no pueden recoger paquetes en horario de mañana porque las oficinas cierran a las 14:30 y no abren sábados. Una propuesta ciudadana, avalada por FACUA, pide recuperar el horario continuo y la apertura en sábados, pero choca con la realidad de una plantilla menguada.
La sombra de la corrupción sobre Correos
Detrás del colapso operativo asoma un escándalo político. La Unidad Central Operativa (UCO) ha implicado a Juanma Serrano, ex jefe de Gabinete de Pedro Sánchez, en una trama para desactivar causas judiciales contra el presidente usando fondos de Correos. Serrano, que según fuentes judiciales habría orquestado el desmantelamiento de la empresa, está siendo investigado por malversación. La conexión entre la crisis postal y la corrupción política añade una capa más sombría a un servicio que muchos dan ya por perdido.
Mientras tanto, el cartero sigue de vacaciones. Y la pregunta que flota es si Correos tiene arreglo o es solo una pieza más en el tablero de la decadencia institucional.