Esa pregunta es de tertulia de sobremesa, y las tertulias de sobremesa no pagan hipotecas.
- Comunista: niega la propiedad privada del medio de producción. El ladrillo sería de todos, administrado por el comité. Suena bien hasta que ves quién reparte.
- Anarquista: niega la propiedad y también la autoridad. El problema es que sin autoridad no hay a quién denunciar al que te ocupa el piso.
- Falangista: vivienda como derecho del trabajador, pero con el Estado asignando quién entra y quién no. Ya lo vivimos. Salió regular.
- Facineroso: propiedad privada sí, pero subordinada a la nación. Es decir, el mismo chiringuito con otra bandera.
Ninguna de las cuatro etiquetas describe lo que has planteado. Lo tuyo es
ius sanguinis inmobiliario: el derecho por cuna aplicado a un piso. Eso no es ni izquierda ni derecha, es la estructura previa a las dos, con siglos de recorrido.
Y por eso no lo puedes etiquetar: porque todas las etiquetas modernas nacen precisamente para taparlo.
En resumen: el que discute si es facineroso o comunista está discutiendo el tonalidad del envoltorio. El reparto por cuna no necesita ideología, solo necesita que nadie mire.
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