Eso dónde pasó, dices?
Precisamente el mayor problema del socialismo es confundir causas y consecuencias. Se limitan a hacer imaginar un futuro brillante, que en absoluto se puede alcanzar con las medidas que proponen.
Y por eso estamos con las patidifuseces de que seremos más ricos si subimos impuestos, la vivienda será más accesible si se limitan los precios, la forma de controlar la inflación es atar en corto a los supermercados, los problemas del sistema de pensiones se resolverán con las jubilaciones, o el mundo no generará CO2 gracias a los coches eléctricos.
El problema es que...no es real. Sus medidas nunca funcionan, y confunden a los ciudadanos porque terminan creyendo en esas medidas sin plantearse jamás si es que han funcionado alguna vez en algún sitio.
Donde más se ha aplicado el socialismo, más ha trabajado el hombre, peor ha vivido, y más tiranizado ha estado. Ninguna sociedad mayoritariamente socialista ha sido envidiable en absolutamente nada. Que sí, que es muy bonito eso de las máquinas trabajando y tú en la playa tomando coco-piñas. Pero es que el socialismo nació hace 170 años, y jamás ha conseguido eso, ni nada que se le parezca ni remotamente.
Simplemente, porque el socialismo no se basa en la economía ni en la realidad, se limita a promulgar utopías y a implantar de forma autoritaria caminos horribles en los que solo salen ganando los que lo dirigen.
Es una religión que te promete un paraíso que jamás llegó...ni es posible que llegue. A cambio, te da un infierno (que sí ha llegado muchas veces...), mientras sus acólitos rezan sus jaculatorias totalmente alejados de la realidad.
Y lo que es peor, demonizando a otros métodos que sí han demostrado machaconamente su eficacia, que han sacado a millones y millones de personas de la pobreza.
Es como tener una cura para una enfermedad terrible (la pobreza...), que de 50 casos ha salvado a 45, pero despotricar de ella mientras se apuesta decididamente por otra que ha apiolado a los 50.