Hasta hace unos meses, GOFO (Gold Forward Offered Rate) en negativo y caída de los precios internacionales del oro eran dos fenómenos indisociables. No se trataba de una correlación y ni mucho menos de una causalidad entre variables, sino que simplemente hundían sus orígenes en una misma fuente: la crisis de confianza en el oro-papel. La crisis de las divisas emergentes y las turbulencias financieras en China han devuelto el protagonismo al oro y han intensificado la escasez de oro físico, tal como refleja el GOFO.
Hagamos un breve recordatorio: el GOFO es el tipo de interés de un contrato de préstamo de dólares con garantía de oro. Es decir, un agente que quiera tomar prestada una cantidad de dólares puede utilizar oro como colateral para obtener intereses más reducidos que en mercado abierto. En este sentido, el colateral sigue siendo más valioso que el propio préstamo, lo cual es la consecuencia de que el GOFO sea negativo.
El primer día en que el GOFO cotizó en negativo fue el 5 de julio del pasado año 2013, cinco días después de que el precio del oro marcara mínimo en 1.180 dólares por onza. A partir de ahí han sido varios los períodos en que el GOFO a un mes ha cotizado en terreno negativo. Desde el 5 de julio hasta el 2 de septiembre, el GOFO a un mes estuvo en negativo. El segundo período de tipo de interés negativo comprende el 16 de octubre y el 5 de noviembre, el tercero entre el 13 de diciembre y el 15 de enero y el último entre el 4 de febrero hasta la última cotización correspondiente al viernes 28 de febrero.
El fenómeno “GOFO en negativo” está suficientemente explicado en términos de escasez de oro físico en el mercado. Sin embargo, a ello se añade un elemento nuevo que es la tendencia positiva en la cotización internacional del oro. No sólo los precios del oro físico siguen creciendo en Asia. También los precios del papel dado el flujo de capitales hacia “valores refugio” ante las incertidumbres generadas en las economías emergentes.
La escasez de oro físico en el mercado de préstamos tanto de dólares como del propio oro se debe, en gran medida, a la indisponibilidad de los Bancos Centrales para prestar. Hasta hace unos meses, los Bancos Centrales firmaban contratos de préstamo de oro que en muchas ocasiones ni siquiera tenían bajo sus cámaras de custodia pero lo hacían contra oro que ya estaba prestado o estaba bajo régimen de custodia o cesión en otra parte.
Este flujo constante de préstamos entre Bancos Centrales y agentes de mercado contemplados en el Acuerdo de Bancos Centrales sobre oro (conocido con las siglas inglesas CBGA de “Central Bank Gold Agreement”) se ha detenido en seco debido a la acumulación masiva de oro por parte de China y otros países del sudeste asiático.
El abandono de los Bancos Centrales del mercado de préstamo de oro ha agravado la escasez de oro físico pero también ayuda a poner en orden la localización y cuantía “verdadera” de las reservas oficiales de oro. En este proceso están varios Bancos Centrales como el de Alemania.
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---------- Post added 03-mar-2014 at 12:52 ----------
El minero Alain Belanger lucha con vientos de 120 kilómetros por hora, temperaturas tan frías que han agrietado el acero de su excavadora de 287 toneladas y tormentas de nieve que han detenido su trabajo por días.
La mina a cielo abierto al oeste de la Bahía de Hudson canadiense ha requerido costos de construcción y operación tan altos que será poco probable recuperar su inversión a largo plazo, aceptan los ejecutivos de Agnico-Eagle Mines Ltd.
La empresa debe transportar por aire a los trabajadores, almacenar alimentos para todo un año, lidiar con renuncias constantes de empleados y batallar con acumulaciones de nieve de hasta dos metros y medio. A medida que el mundo se calienta, las empresas de minería sueñan con desenterrar billones de dólares en diamantes, oro, níquel y otros minerales en el Ártico, que se extiende a través de Canadá, Alaska, Rusia y Escandinavia.
Hasta ahora, la misión ha resultado quijotesca para la mayoría de las mineras con excepción de unas pocas, como Agnico.
“Sabemos que el Ártico posee una riqueza extrema”, señaló Sean Boyd, presidente ejecutivo de Agnico en una entrevista. “Pero tiene que tener mucha determinación para explotarla”, añadió.
Aun así, Meadowbank ha demostrado últimamente que vale la pena. La mina donde Belanger trabaja por períodos de dos semanas consecutivas fue la estrella de las operaciones de Agnico en el último trimestre, generando más efectivo que ninguna de las otras seis minas de la compañía y contribuyendo a su segundo año de producción aurífera récord.
Sin embargo, más de 200 proyectos mineros anunciados en años recientes para el Ártico se encuentran hoy abandonados o en etapas de planeación, según datos de Raw Materials Group. Solo seis minas operan actualmente en el vasto Ártico norteamericano.
Algunas de las más grandes mineras del mundo han pospuesto proyectos árticos debido a la caída de los precios de los metales. El oro se cotiza alrededor de US$1,350 la onza, frente a US$1,850 en 2011.
En principio, Agnico estimó que podría explotar oro de Meadowbank por unos US$450 la onza. Pero tras abrir su mina allí en 2010, los costos rápidamente se elevaron a US$1,000 por onza. En el último trimestre, los costos habían caído a US$637 por onza.
La empresa espera reducirlos en otros US$8 por onza este año.
El éxito reciente de Agnico salió caro, e incluye pérdidas contables de US$1,200 millones. La empresa cambió su forma de operar y ahora la roca es almacenada para que cuando haya tormentas las laminadoras no se detengan. Para reducir el gasto en combustible, usan los tubos de escape de los generadores de electricidad para calentar el campo.
El uso de combustible, el mayor gasto individual, ha caído de 54,700 galones diarios en el cuarto trimestre de 2012 a 51,127 galones ahora.
Los ahorros ascienden a US$1.2 millones. Para Agnico y otras mineras árticas, el mayor problema es la falta de puertos, carreteras y conexiones ferroviarias. Agnico Eagle necesitó construir una autopista de 110 kilómetros que le costó US$50 millones.
La vía es la más larga de Nunavut, que con un área del tamaño de México tiene sólo 32,000 habitantes. La mina tiene un período de ocho semanas al año para
transportar alimentos y otros suministros antes de que la Bahía de Hudson se congele, incluyendo 200,000 cigot y 2,500 litros de salsa de tomate.
Las pocas excepciones en estos entornos hostiles son aquellas con puertos bien establecidos y experiencia, como la rusa MMC Norilsk Nickel y la sueca LKAB. Los éxitos incluyen minas construidas por esclavos bajo Stalin en los años 30 y que ahora son operadas por Norilsk.
En la mina de Agnico, los geólogos suelen treparse sobre las pilas de roca recién explotadas en medio de temperaturas de 45 grados bajo cero. Camiones gigantes transportan luego 120 toneladas de roca, que pueden contener un promedio de US$1,258 en mineral de oro.
Después de pasar por una trituradora grande, varios molinos y un proceso químico para separar el oro de la roca, el mineral se funde para producir lingotes de 31 kilos. Cada barra tiene una pureza de 85% y un valor aproximado de US$1.2 millones.
Lo que tentó a la compañía con sede en Toronto a asumir el riesgo es la alta calidad del mineral de aquí. Una tonelada de tierra de Meadowbank contiene más de tres veces la cantidad de oro que una mina promedio canadiense.
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