El mercado del oro es mundial, no local. La crisis de unos es crecimiento de otros y da la casualidad de que esos otros son bastante más numerosos.
Tienes una visión bastante miope y localista.
Las predicciones ex pandero no son ni bienvenidas ni de cumplimiento necesario.
Eso mismo o parecido dije yo hace unos años y me tildaron de simple al menos, o -en buenas palabras- que el mercado del oro no se rige por si la señora de la limpieza puede comprarse unos pendientes de oro o no.
Aqui, Alfrom nos explica que el mercado del oro es mundial (pozí, cierto) y no local.
Lo que no nos dice Alfrom es que la crisis tampoco es cosa de Villaconejos de Arriba, sino global.
Y lo que tampoco dice ni sabe el que te tilda de miope localista (toma ya!), es que el Globalismo, lo que tiene, es que hace que cada dia haya mas pobres y menos ricos. Y eso de que lo del crecimiento es cosa de muchos... Pues que nos lo explique.
No es cuestion de banalizar demasiado, claro que el mercado del oro (como todo) esta mediado por múltiples y complejos factores. Incluso manipulado por quien puede hacerlo.
Pero a muchos metaleros se les escapa un hecho. Y es que las cosas ( en general), tienen el valor que les da la gente (tambien en general). Y hace mucho que el oro no es tan precioso. Ni tan ansiado. Y no esta "de moda". Y las nuevas generaciones pasan tanto de joyas y oro como mis descendientes de relojes automaticos.
Y claro que volveran a salir los topicos del patron oro y la bíblia en verso de Malony y tal y tal.
Pero el precio del mercado sigue la ley de oferta y demanda, y por mucho que digan que la oferta es limitada, la demanda es muy baja.
Ni en los paises arabes las sarracena se desviven por el oro. Una muyer musulmana (del Berebere), me decia esta mañana que comprar oro "es de gente atrasada".
Ni ella ni yo queremos ofender a nadie, pero tambien es un punto de vista a considerar. La menor demanda popular, (incluso como valor refugio), pogre estas últimas decadas.
Tampoco considero que los metales preciosos sean una Burbuja, como el ladrillo o el Bitcoin. Pero los mantras del metal, conviene verlos con prudencia.