Goiko multiplica pérdidas hasta 36,4 millones: la burbuja estalla
La cadena de hamburguesas Goiko, controlada por la gestora francesa Capza, ha presentado unas pérdidas de 36,4 millones de euros en 2025, más del doble que los 14 millones del año anterior. Según las cuentas consolidadas de InternationalBurgerCo depositadas en el Registro Mercantil, las ventas cayeron un 11,2% hasta los 109 millones. En plena inflación y con un consumidor apretado, pagar 18 euros por una hamburguesa sin acompañamiento se ha vuelto un lujo que pocos se permiten. La burbuja de las hamburguesas gourmet ha estallado, y Goiko es su primera víctima visible.
La paradoja del margen: coste de 2 euros, precio de 20
Un exempleado de un restaurante de hamburguesas premium relataba que la hamburguesa de 18 euros que él mismo preparaba usaba pan brioche de 1 euro del supermercado Día, carne picada estándar, bacon y queso. El coste total de ingredientes apenas superaba los 2 euros. Entonces, ¿dónde va el dinero? Los alquileres de locales en zonas prime, el marketing y la expansión agresiva se han comido el margen. Y el cliente lo sabe: en los bares de barrio, una hamburguesa con patatas y bebida cuesta 12 euros, y en las cadenas tradicionales como Burger King, una burger sencilla cuesta 2. La diferencia de precio es abismal, y la calidad no siempre acompaña.
Las quejas se repiten: hamburguesas frías, carnes poco hechas, raciones minúsculas. Un cliente contaba que fue a uno de estos locales y se encontró con una hamburguesa fría y casi cruda después de una hora de espera. No volvió. Esta no es una experiencia aislada; la decepción es generalizada.
El efecto vaper: modas pasajeras
La historia se repite. Las hamburgueserías gourmet se expandieron como las tiendas de vapeo: abrían en cada esquina, con influencers pagados y un marketing agresivo. Pero el efecto novedad se desvanece. Un consumidor relataba que su familiar abrió una hamburguesería con buena ubicación y campañas de influencers; el primer año fue bien, el segundo se hundió. «La gente va a ver la novedad y ya no vuelve», explicaba. Goiko no es un caso aislado: la franquicia Hype, recién llegada a Valladolid, ya genera colas, pero su futuro es tan incierto como el de todas ellas. La comparación con los vapers es exacta: un negocio de moda, no de fondo.
¿Qué pasará con el sector?
Las pérdidas de Goiko son un toque de atención para todo el sector de la comida rápida premium. Las cadenas que sobrevivan deberán ajustar precios, mejorar la calidad o diversificar. Mientras tanto, los consumidores más listos se hacen sus propias hamburguesas en casa con carne de ternera gallega y pan de calidad, por mucho menos. En 1981, una hamburguesa con patatas y bebida costaba 500 pesetas (unos 12 euros actuales); hoy, solo la hamburguesa supera los 20 euros. La pregunta es: ¿cuál será la próxima moda gastronómica? ¿Los tacos? ¿El ramen? La burbuja se pincha, pero siempre hay otra inflándose.