Marruecos se ha comprado al PSOE: la advertencia de Fernando Paz
La afirmación suena a consigna de taberna, pero tiene firma: Fernando Paz, historiador y analista, sostiene que Marruecos se ha comprado un partido político, el PSOE. Quienes le respaldan creen que España está al borde de la destrucción si Pedro Sánchez vuelve a ganar. Quienes le contradicen creen que acusar de traidor a alguien así es caerse de un guindo de culo: sospechan que lleva media vida trabajando para otras lealtades.
La polémica conecta con la crisis de Ceuta. Para unos, lo ocurrido en la frontera demuestra que los mentores de Sánchez ya tienen otros objetivos. Para otros, es la punta del iceberg: el PSOE no sería una compra, sino un alquiler con opción a renovar, y el comendador que lo dirige no aspira a comprarse un equipo de fútbol, sino a algo mucho más alto.
Hay un matiz que se repite: no habría un solo traidor, sino una red. “Los tenemos de todos los colores”, advierten. Y ahí la conversación pasa de la anécdota a la tesis geopolítica: cuántos intereses extranjeros pesan hoy sobre la política española.
Nadie aporta pruebas documentales. La acusación se mueve en el terreno de la intuición y de la trayectoria de sus protagonistas. Pero la pregunta incómoda queda en el aire: si la compra fuera cierta, ¿qué esperamos para comprobarlo? Si la compra fuera falsa, ¿por qué la tesis sigue creciendo en cada crisis con Marruecos?
Si Sánchez vuelve a ganar, la tesis se dará por confirmada para sus críticos; si pierde, quedará en un episodio más. Lo único seguro es que Marruecos, mientras tanto, sigue esperando su jugada.