En 2009, Firefox llegó a ser el navegador más usado según algunas estadísticas, pero ese mismo año apareció Chrome y poco a poco le fue comiendo la tostada. Tal vez fue porque Firefox tampoco era la panacea y reinaba debido a que no tenía mucha competencia real (IE y Opera) o porque un poco más tarde apareció Android con Chrome y como iba bien, la gente pensó que para qué usar dos navegadores diferentes, mejor instalar el del móvil y así tener todo sincronizado en la cuenta de Google o simplemente fue por la razón más factible y es que Chrome era superior a Firefox.
Yo llevo más de 25 años usando distintos navegadores y Firefox nunca me convenció del todo. Al principio de todo era IE o Netscape y la verdad es que no recuerdo mucho de esa época, pero sí recuerdo que en el 99 comencé a usar Opera. Desde ahí, hasta la aparición de Chrome en 2009, cambiaba de navegador constantemente porque ninguno terminaba de convencerme -Firefox era lento y con tendencia a colgarse- y por si fuera poco, en esos años la navegación en Linux era aún más complicada debido al dichoso plugin.
Cuando salió Chrome, no volví a usar otro navegador en años. Simplemente funcionaba, sin cuelgues ni historias raras y además era más rápido que la competencia, gracias a que ya desde la primera versión, el navegador era multiproceso.
Y sí, multiproceso es la palabra clave y el factor determinante en la pérdida de usuarios de Firefox, ya que no fue hasta finales del 2017 que Firefox lo implementó. Fue ahí cuando le di una nueva oportunidad y me sorprendió gratamente, nada que ver con mis experiencias del pasado: ya no se colgaba, ya no se tiraba siglos para abrir las pestañas, las webs cargaban casi tan rápidas como en Chrome y durante los primeros años no encontré problemas de compatibilidad con webs.
Aun siendo inferior a Chrome en todos los aspectos, a día de hoy con un procesador moderno y la memoria suficiente Firefox va casi tan bien como Chrome, eso es innegable. Como también es innegable que está años por detrás de Chrome en materia de seguridad. La única ventaja de Firefox con respecto a Chrome, o al menos la que os venden, es la privacidad, que ya os digo yo que es puro humo.
En definitiva, dejaos de conspiraciones e historias raras; si Firefox se hunde, es porque Google lo hizo mejor que ellos. La pérdida de usuarios de Firefox es un goteo constante, las estadísticas no mienten.