Conllevan muchos riesgos ojo.
De repente una derrama, una movida con vecinos, el ayuntamiento, etc...
Por ejemplo se de un local que tenía un sótano que necesitaba para desarrollar su negocio. El techo se estropeó y se caía a cachos porque se salían las tuberías del vecino de arriba.
Resulta que eran bajantes.
La comunidad pasó del dueño que no se metía con nadie. Pero en la comunidad había algunas de esas personas que piensan que el que prospera es por ser malvado. Así que fueron a liar el máximo.
Estuvo años litigando, hasta que al vecino de arriba se le empezó a segarro el suelo. Así que ahí lo arreglaron rápido y corriendo.
Los jueces en este país es para correrlos a gorrazos, pocas injusticias judiciales he visto tan grandes.
Otro que tenía un piso para alquilar, era un bajo y le tocó comerse la derrama del ascensor.
Creo que es una inversión mejor que la bolsa, porque la bolsa pega más sustos y casi siempre es imposible verlo venir. Pero esto del negocio inmobiliario tampoco es un jardín de rosas.