Idlib arde, Trump regala el Golán y Gaza estalla: el epílogo se complica
El tramo arranca con la Fuerza Aérea Rusa desatando un ataque masivo sobre Idlib la noche del 21 de marzo.
Seis aviones Sukhoi golpean varios puntos de la gobernación, según la nota que abre el hilo. Ese mismo día, Estados Unidos envía seis bombarderos B-52 a Europa en lo que se lee como un mensaje a Moscú. La cosa no queda ahí: Trump anuncia que es hora de reconocer la soberanía israelí sobre los Altos del Golán, y el foro se parte entre los que ven una jugada electoral para Netanyahu y los que lo despachan como propaganda sin consecuencias.
Qué se ha sabido
El 21 de marzo, la Fuerza Aérea Rusa lanza un asalto con
seis Sukhoi sobre Idlib, según la fuente que se cita. El mismo día, EE.UU. despliega
seis bombarderos B-52 en Europa, un movimiento que se interpreta como advertencia a Rusia. Trump anuncia el reconocimiento de la soberanía israelí sobre el Golán, y Siria lo condena como «irresponsable» y «sin efecto legal». Rusia, Turquía y la ONU rechazan la medida. El 23 de marzo se reporta un ataque con armas químicas en el norte de Hama:
21 civiles intoxicados en al-Rasif y al-Azizah, según fuentes médicas citadas por SANA. Ese mismo día, las fuerzas sirias detienen a exmilitantes que intentaban introducir armas en Jordania. El 24 de marzo, el embajador sirio ante la ONU, Bashar Yaafari, califica de «mentira» la declaración de la Casa Blanca sobre la derrota total de Daesh. El 25 de marzo, Israel y las facciones palestinas intercambian ataques en Gaza tras un cohete que hiere a siete personas al norte de Tel Aviv; Hamás niega responsabilidad y habla de «lanzamiento clandestino». El 26 de marzo, ISIS reivindica un ataque en Manbij que mata a
nueve combatientes kurdos. El 27 de marzo, HTS entrega a Damasco un mapa con tumbas de soldados sirios a cambio de tres prisioneros. También se informa de que Rusia despliega un prototipo del helicóptero Mi-28NM en Siria.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos frentes. Por un lado, la decisión de Trump sobre el Golán: unos sostienen que es un regalo electoral a Netanyahu y que no tendrá consecuencias prácticas; otros avisan de que la indignación internacional será solo verbal. «Los Altos del Golán ocupados se ofrecen a Israel y, sin embargo, la indignación es verbal, nada más», resume un participante. La discusión deriva en un rifirrafe sobre si Israel es un aliado subvencionado o una potencia autosuficiente. Un sector defiende que Israel recibe ayuda militar anual de EE.UU. y que eso condiciona su autonomía; otro responde que su industria armamentística es propia y que las ayudas no restan capacidad. La cosa se calienta cuando se discute la guerra del Líbano de 2006: unos citan el informe Winograd para hablar de «oportunidad perdida» y falta de victoria clara; otros replican que Israel conquistó territorio y desarticuló la red de misiles de Hezbolá. En medio, un participante sostiene que Israel posee unas
400 cabezas nucleares y misiles Jericho 3, mientras otro lo niega y lo atribuye a «supercherías».
El segundo frente es Gaza. El intercambio de cohetes y ataques aéreos se sigue minuto a minuto. Hay quien ve un «lanzamiento clandestino» y quien habla de «bandera falsa» para condicionar las elecciones israelíes del 9 de abril. La mediación egipcia entra y sale: primero se anuncia un alto el fuego, luego Israel lo niega, después se dice que la delegación egipcia entra en Gaza. Un participante sentencia que «no habrá un alto el fuego hasta que Israel devuelva la disuasión a Gaza». Mientras, en el hilo se cuelan discusiones sobre el número de bajas de Hezbolá en Siria (
3.500 hombres, según un cálculo que se repite) y sobre si Irán puede sostener económicamente a sus aliados.
Qué cambia respecto a antes
El foco se desplaza de Idlib a Gaza y al Golán. La ofensiva sobre Idlib queda en segundo plano: los ataques rusos se mencionan, pero la atención se la llevan los cohetes desde Gaza y el anuncio de Trump. La predicción de que Idlib no aguantaría un asalto final queda aparcada por la falta de avances terrestres. Entra con fuerza el asunto del Golán como moneda de cambio electoral, y se consolida la idea de que el epílogo sirio se juega en varios tableros a la vez. La discusión sobre Hezbolá y su papel en Siria se reabre con cifras de bajas y dudas sobre su capacidad militar. El hilo, mientras tanto, sigue sin chincheta durante días, lo que provoca protestas y algún que otro mensaje irónico sobre la moderación.