Yanbu arde, Catar pierde 5 años de GNL y el crudo toca 200 dólares
Primero Yanbu, luego Kuwait, después Ras Laffan otra vez. En menos de cuarenta y ocho horas Irán ha convertido la costa del Golfo en una lista de refinerías ardiendo, y el hilo se ha pasado dos días pegando confirmaciones satelitales, comunicados de QatarEnergy y capturas de MarineTraffic. El forero que firma como Caronte el barquero lo resume sin adornos:
«Se acabó el petróleo del golfo. Yanbu es el puerto a donde llega el oleoducto saudí».
Qué se ha sabido
Yanbu cae. El puerto saudí del Mar Rojo —la salida que no pasa por Ormuz— detiene las cargas de petróleo tras el ataque del 19 de marzo. La NASA confirma un incendio activo en la refinería SAMREF (
400.000 barriles diarios, propiedad conjunta de Saudi Aramco y ExxonMobil). Caronte pega la verificación del sistema FIRMS con las coordenadas,
23.9°N 38.2°E, y avisa de que «no está filtrado ni repasado». Un forero lo compara directamente con la isla de Jark para Irán.
QatarEnergy declara fuerza mayor hasta cinco años. El comunicado reconoce daños graves en Pearl GTL (el miércoles 18) y en varias plantas de GNL en la madrugada del jueves. Traducción de los análisis que se comparten:
17% de la capacidad de exportación catarí fuera, 20.000 millones de dólares de pérdida, 12,8 millones de toneladas al año de GNL suspendidas. El director general de Qatar Gas lo dice en una cita que circula: han perdido en una instalación de 26.000 millones. Los contratos con Italia, Bélgica, Corea del Sur y China quedan en el aire.
Kuwait, dos veces. Drones kamikaze alcanzan Mina Al-Ahmadi —
730.000 barriles diarios— y al día siguiente Abdullah, con
454.000. El incendio se contiene, pero varias unidades paran. También llega el turno de Habshan, en Emiratos, que suspende operaciones tras un ataque con misiles. Los EAU reconocen que la producción de gas natural «ha caído a cero». Haifa, la refinería israelí de BAZAN, con 200.000 barriles al día, aparece envuelta en llamas.
Los precios, sin freno. El crudo de Omán cotiza a
200 dólares el barril por primera vez. El Brent ronda los 113 y el WTI se queda muy por debajo: el diferencial entre el crudo del Golfo y el estadounidense llega a los
61 dólares, el 65%, la mayor divergencia de la historia. El gas europeo sube un 30-35% en un solo día tras el impacto en Ras Laffan. WSJ apunta a 180 dólares el barril si Ormuz sigue cerrado a finales de abril.
Y van apareciendo las capas siguientes. Quien firma como Harman recuerda que el helio es subproducto del gas: se ha esfumado
un tercio del suministro mundial con Ras Laffan, y Corea del Sur dependía de Catar para el
65% de sus importaciones. Otro apunte: la urea y las mezclas NPK, con Pekín bloqueando exportaciones y Ormuz cortado; un tercio del comercio mundial de fertilizantes atrapado. «Tu paracetamol se fabrica a partir del petróleo», escribe Harman.
El Pentágono pide más de
200.000 millones adicionales y Hegseth dice que ya han atacado 7.000 objetivos. Un recuento que circula habla de 16 aviones militares estadounidenses destruidos. El CENTCOM admite que un
F-35 fue alcanzado por fuego iraní y aterrizó de emergencia. Irán asegura haberlo derribado.
En el plano diplomático, el grupo anfibio Boxer —USS Boxer, Portland y Comstock— zarpa de San Diego con
4.500 marines; llegada estimada al Golfo entre el 12 y el 17 de abril. Sánchez dice que España «no participará» en ninguna apertura forzosa de Ormuz; Macron repite lo mismo; el ministro de Defensa alemán insiste en que no es su guerra. Venezuela cambia de ministro de Defensa. Y Zelenski confirma que 200 operadores ucranianos de drones están ya en la región.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos según se lee. Una parte, con coscorrón y visaman al frente, sostiene que los 4.000 marines van directos a tomar las islas del estrecho: «desembarcan y bajo cobertura aérea se quedan con las islas desde las que Irán exporta todo su petróleo». La otra, con wxyz como punta de lanza, responde que en el Pentágono no son tontos: «los envían para proteger Emiratos Árabes Unidos de su población y que los jeques no pierdan el poder». A partir de ahí, tres páginas peleando por un mapa.
Segundo choque: ¿los países del Golfo se unen a la coalición o no? ZARGON y mazuste se lo toman al pie de la letra: Arabia Saudí «se reserva el derecho» y los golfos ya están dentro. farero_interino lo rebate con otra lógica: si se quedan quietos conservan sus privilegios, si entran en guerra contra Irán sus propios ciudadanos se les rebelan.
Tercero: el F-35. ¿Derribado o alcanzado? El CENTCOM habla de aterrizaje de emergencia y piloto «en condición estable». Un forero lo traduce: «Muerto. Que es la condición definitiva de estable». AFQ2 va más allá y sostiene que los B-1 y B-2 dieron media vuelta, y Hudson818 le responde con datos de mantenimiento: de los 2 B-1 que atacaron, «uno acabó no pasando la inspección de vuelo y ni despegó».
Cuarto: Trump y la coartada. Circula un tuit de CNN con un funcionario estadounidense diciendo que el ataque a yacimientos iraníes «lo hizo Israel». Barak Ravid y Axios afirman lo contrario: Washington lo aprobó y luego cambió de relato cuando Irán respondió contra Catar. Un forero sentencia: «Lo sabían perfectamente, es una prueba de analizar la reacción primero de Irán y luego del mercado».
Quinto: la liquidación de mercados. Oro, plata, paladio y bitcoin se desploman a la vez. Namreir insiste: «Necesitamos más destrucción de riqueza, tienen que bajar mucho más los mercados». Seronoser matiza que quien compró oro en máximos está más pillado que quien tiene bitcoin.
Qué cambia respecto a antes
Yanbu es la novedad grande: hasta ahora todos los ataques caían sobre puertos del Golfo, dentro del alcance del estrecho. Yanbu despacha por el Mar Rojo, está fuera de Ormuz y era la válvula de escape saudí. Ahora también arde. Rusia levanta sanciones a su petróleo —y varios países asiáticos empiezan a llamar a Moscú: Corea del Sur, Indonesia, Bangladés, Tailandia, Sri Lanka y Filipinas, según el recuento que circula. El crudo de Omán, la referencia que usan China, Japón y Corea del Sur, supera por primera vez los 200 dólares. Y el gas catarí no vuelve al mercado en cinco años, con las reparaciones por delante: la crisis deja de ser un bloqueo y empieza a parecerse a una resta de infraestructura.
Qué se descuenta para los próximos días
Namreir se lanza: «Trump esta noche va a anunciar la prohibición de exportación de petróleo y gas». Caronte fija una fecha: «Antes de junio debe haber en marcha una negociación». Un análisis bayesiano que él mismo pega da un
80% de probabilidad de cierre de Ormuz al menos un mes. Y Salamandra aporta el otro cálculo: con reservas y desvíos, el mundo aguanta «cuatro o cinco meses, luego calculo». Hay un aviso de la BofA dando vueltas: el estrecho «debe abrirse en días, no en semanas, para evitar riesgos de recesión global».